En una confesión que desnuda las tensiones internas del equipo económico, Javier Milei reveló los detalles de su decisión de eliminar las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez) en julio de 2025, una medida que tomó contra la opinión de Luis Caputo y el resto de sus funcionarios.
"El día siguiente al salir del cepo, convoqué al equipo económico a cenar. Estaban todos convencidos de que era para festejar. Y yo dije, ahora quiero desarmar las LEFIs. Nadie quería saber nada con eso", relató el Presidente en una entrevista en el streaming Neura el jueves pasado.
La resistencia de su ministro de Economía fue inmediata. "Me mira Toto [por Luis Caputo] y me dice ¿estás seguro? Le dije que sí, que las quiero hacer mierda", confesó Milei con su característico lenguaje directo.
Las LEFI funcionaron entre julio de 2024 y julio de 2025 como un mecanismo para trasladar la carga financiera de absorber el exceso de pesos del Banco Central al Tesoro. Estos instrumentos permitían a las entidades financieras colocar su liquidez excedente de manera diaria, manteniendo la estabilidad del sistema.
El desarme ordenado por Milei tuvo consecuencias inmediatas y dramáticas. La base monetaria saltó de $33,1 billones el 8 de julio a $43 billones el 10 de julio, una avalancha de 10 billones de pesos que se explicó por la caída del stock de LEFI en $15 billones.
"Si nosotros no hubiéramos sacado las LEFIs, a esa corrida de 41 mil millones de dólares tenés que sumarle 20 mil millones de dólares más. Y si a eso le sumás la suba de encajes, el tamaño de la corrida hubiese sido de 70 mil millones de dólares. Hubiéramos tenido una híper", justificó el Presidente.
La eliminación provocó una crisis de liquidez en el sistema financiero. Los bancos, que operaban diariamente con aproximadamente $10 billones de excedente que el BCRA absorbía cada noche y devolvía cada mañana, se encontraron sin mecanismos adecuados de manejo de liquidez. Como resultado, las tasas de interés se dispararon hasta el 150%.
Caputo intentó responsabilizar a las entidades financieras en redes sociales: "Las Lefi se suponía que los bancos las iban a canjear por Lecaps. Pero los bancos, temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales".
Sin embargo, desde el sector bancario argumentaron que no existían instrumentos alternativos que cubrieran sus necesidades operativas diarias. La transición abrupta de un sistema de liquidez diaria a instrumentos de más largo plazo generó el desajuste que Milei había anticipado.
El contexto de la decisión presidencial se enmarcó en un momento crítico: el dólar oficial había subido de $1.100 antes de la salida del cepo en abril de 2025 a cerca de $1.300 en julio, un incremento del 18% en cuatro meses que superaba tanto el ritmo inflacionario como la actualización de las bandas cambiarias.
Esta semana, el Banco Central publicó su interpretación oficial del episodio en el informe de Política Monetaria, justificando las medidas y atribuyendo la volatilidad de las tasas de interés durante 2025 a factores electorales más que al desarme de las LEFI.
"Una de las cosas que pasa cuando se está en la silla eléctrica es que uno tiene que elegir entre un escenario malo y otro que es una reverenda mierda", concluyó Milei, defendiendo una decisión que, según su visión, evitó un colapso económico de proporciones históricas.

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