El presidente Javier Milei y la cúpula del Gobierno nacional brindaron un respaldo político contundente al jefe de Gabinete Manuel Adorni durante su informe de gestión en la Cámara de Diputados, en una jornada que combinó tensión política, gestos irónicos y cruces verbales con la oposición.
La presencia presidencial en el Congreso Nacional generó expectativa desde temprano. Milei ingresó al recinto mientras sonaba el himno nacional y fue recibido con una ovación de los diputados de La Libertad Avanza y militantes ubicados en los balcones, que corearon "¡Presidente, presidente!".
Sin embargo, el clima de confrontación se hizo evidente desde el ingreso del mandatario. Una persona le gritó si Adorni era corrupto, a lo que Milei respondió: "¡Corruptos son ustedes!" mientras se alejaba escoltado por un fuerte operativo de seguridad.
En los palcos centrales se ubicó toda la plana mayor del Ejecutivo. Junto a Milei y su hermana Karina Milei se sentaron el ministro de Economía Luis Caputo, la titular de Capital Humano Sandra Pettovello y el canciller Pablo Quirno. También estuvieron presentes los ministros Diego Santilli (Interior), Federico Sturzenegger (Desregulación) y Juan Bautista Mahiques (Justicia), entre otros funcionarios.
La oposición mantuvo una actitud de frialdad calculada. La diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman aprovechó la entrada presidencial para reclamarle a gritos que cumpla con la ley de financiamiento universitario, mientras los libertarios actuaron como si no la hubieran escuchado.
Uno de los momentos más llamativos fue protagonizado por el diputado socialista Esteban Paulón, quien se sentó en su banca con un paquete de pochoclos. El gesto irónico hacía referencia a las declaraciones previas del presidente de la Cámara, quien había advertido que la sesión sería "picante" y recomendó "comprar pochoclos".
Durante la exposición de Adorni, la mayoría de los diputados opositores guardaron silencio, dedicándose a conversar entre ellos o revisar sus celulares. Los aliados del PRO y la UCR mantuvieron un gesto sobrio y evitaron aplaudir los logros económicos que enumeró el jefe de Gabinete.
El funcionario aprovechó su presentación para destacar variables macroeconómicas como la baja de la inflación, la estabilidad del dólar y las inversiones en sectores clave como minería y energía. Evitó referencias directas a las denuncias sobre su patrimonio o sus viajes al exterior.
El aplauso más fuerte de la jornada se desencadenó cuando Adorni señaló que la ex presidenta Cristina Kirchner fue condenada por corrupción en la causa Vialidad. El peronismo mantuvo silencio, cumpliendo con el acuerdo previo de "no entrar en el juego del Gobierno".
La tensión escaló nuevamente cuando la diputada Romina del Plá le gritó "cómplice del genocidio" a Milei durante la mención del conflicto en Gaza. El Presidente respondió con una sonrisa y formó un corazón con las manos, en un gesto que generó revuelo en las redes sociales.
La sesión evidenció la polarización política que atraviesa el país, con un oficialismo que busca mostrar unidad y fortaleza, frente a una oposición que intenta mantener la crítica sin caer en provocaciones que puedan beneficiar electoralmente al Gobierno.
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