En el Coloquio de IDEA, Javier Milei volvió a enviar un mensaje electoral de cara a los comicios presidenciales de 2027 y pidió su reelección.
Al igual que en su gira por Estados Unidos, Milei dijo que, si es reelecto, a partir de 2028 “vendrán los mejores cuatro años de la historia argentina”.
Milei afirmó que necesita seguir avanzando en las reformas estructurales y que no va a cesar de ninguna manera.
Milei dijo que, si recibe el favor de los argentinos el año que viene, a partir del 11 de diciembre del 27 la velocidad de las reformas será única e irrepetible en el mundo.
“Si nosotros lográbamos un resultado similar al de octubre, pasaríamos a tener mayoría en diputados y estaríamos acerca de dos o tres senadores del quórum propio”, explicó.
El jefe de Estado consideró que esa mayoría permitiría que las reformas avancen con una velocidad tal que, en seis meses, no se las pueda reconocer.
Además, le restó importancia a otras candidaturas, como las de Axel Kicillof y Myriam Bregman, y lanzó: “Mi rival soy yo mismo. No me voy a preocupar por hablar con un comunista”.
Milei recordó que en 2023 hizo un conjunto de promesas y que el programa que proponía era absolutamente ambicioso, aunque todo el mundo dijo que era imposible de cumplir.
“El mejor caso es el déficit fiscal. Decían que de ninguna manera lo íbamos a poder cerrar en cuatro años y lo cerramos en un mes”, sostuvo.
El presidente dijo que su equipo cumplió las promesas de 2023 y que, a la luz de eso, fue con las reformas imposibles a la elección de medio término.
Según Milei, el resultado le permitió tener noventa y seis diputados y veintitrés senadores.
Con esa mayoría, el presidente enumeró la inocencia fiscal uno, la inocencia fiscal dos, el déficit cero, la reforma del Banco Central, la baja de la ley de imputabilidad y la reforma de la ley de glaciares.
El mandatario dijo que está comprometido a hacer de Argentina el país más libre del mundo, con la tasa de crecimiento más alta y una convergencia en veinte años en lugar de treinta o cuarenta.
Sobre la reforma tributaria, Milei explicó que Argentina es un país federal y que él se puede hacer cargo de las cuestiones impositivas a nivel nacional.
“Si les molesta ingresos brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores. Si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios”, señaló.
Ese mensaje tiene impacto en la agenda de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde las tasas municipales y los ingresos brutos forman parte del debate fiscal cotidiano.
Milei afirmó que, una vez superado el test sobre si los argentinos quieren abrazar el cambio o quieren el pasado decadente, se va a desplomar el riesgo país y la inversión va a volar.
El presidente dijo que la idea es seguir bajando las retenciones y el impuesto a los débitos y créditos bancarios, y que los hechos demuestran que su enfoque es superior en términos de resultados.
Sobre la reforma previsional, Milei señaló que es necesario que el mercado laboral avance hacia una formalización y que se cierre el gap entre el sector informal y el sector formal.
Milei dijo que, cuando se materialice la baja de la tasa de interés y el crecimiento económico, se podrán tener los parámetros para hacer una reforma previsional en serio y no un mamarracho.
Con información de: Infobae. Nota consolidada.

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