El presidente Javier Milei participó esta mañana del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, ubicada en el corazón del microcentro porteño. La ceremonia, que encabezó el arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuervo, se desarrolló en un clima de marcadas ausencias que expusieron las tensiones internas del Gobierno nacional.
La jornada patria comenzó en Plaza de Mayo, donde el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri izó la bandera argentina. Minutos después, Milei caminó desde Casa Rosada hasta la Catedral acompañado por su círculo más cercano: la secretaria general de Presidencia Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el titular de Diputados Martín Menem, el ministro del Interior Diego Santilli y el canciller Pablo Quirno.
La composición de la comitiva presidencial dejó en evidencia las fracturas internas del oficialismo. La ausencia más resonante fue la de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien quedó excluida de la lista oficial de invitados tras un prolongado distanciamiento con el primer mandatario. Fuentes cercanas a Villarruel atribuyeron la decisión a Karina Milei, responsable de la organización del evento.
También se destacó la ausencia del ministro de Economía Luis Caputo, quien no pudo participar por un fuerte cuadro gripal. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich sí asistió a la ceremonia, aunque no caminó junto al Presidente debido a que actualmente ocupa el rol de senadora nacional.
El grupo conocido como 'Las Fuerzas del Cielo', vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo, decidió no participar en los actos oficiales. La única excepción fue Nahuel Sotelo, legislador bonaerense con vínculos vaticanos, quien asistió pese a haber dejado recientemente la Cancillería.
Al concluir la ceremonia religiosa, Milei regresó a Casa Rosada para encabezar una reunión de Gabinete en un contexto de alta expectativa. El encuentro tiene como objetivo reorganizar el equipo gubernamental frente a los inminentes desafíos legislativos que enfrenta la administración libertaria.
La Catedral Metropolitana, ubicada en San Martín y Rivadavia, volvió a ser el escenario del tradicional Tedeum patrio que desde la recuperación democrática marca el calendario oficial. Sin embargo, las ausencias de esta edición reflejaron las tensiones que atraviesa el Gobierno nacional en su segundo año de gestión.

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