La semana política en Ciudad de Buenos Aires se cruzó con el Doctorado Honoris Causa a Lionel Messi y un nuevo choque con la Justicia.
Horas antes de retirarse de la selección argentina, el delantero recibió el reconocimiento de la UBA y se sacó una foto con el pin de la universidad.
“Nunca me imaginé poder tener una cosa así”, dijo emocionado. A un cuerpo de distancia estaba el vicerrector Emiliano Yacobitti, de la UBA.
Casi en simultáneo, un juez de primera instancia ordenó aplicar de inmediato la ley de Financiamiento Universitario, al considerar que el Presidente no podía suspender una ley sancionada por el Congreso.
El Gobierno avisó que apelará. En el medio está la cautelar que ya pasó por la Corte Suprema, que instó al Ejecutivo a cumplir dos artículos clave: salarios y becas.
El punto más conflictivo es el primero: la norma exige actualizar un 55% de los salarios para alcanzar el nivel de 2023, mientras el Ejecutivo otorgó, de manera unilateral, un aumento de la mitad.
El 15 de octubre habrá una nueva marcha federal por la Educación. En el entorno presidencial, un funcionario cercano describió la tensión: “El Presidente está muy caliente con la Justicia y tiene razón. Nos tiraron la Ley de Tierras que trae un problema que ya habíamos cerrado. Y ahora aparece un juez para ir contra el equilibrio fiscal”.
Milei repitió ante su Gabinete que su visita y apoyo a Flavio Bolsonaro fueron clave para el triunfo ante Lula Da Silva. Sus ministros le festejaron cada comentario.
También avisó que irá a España para hacer campaña contra Pedro Sánchez, quien adelantó las elecciones para el 29 de noviembre. Estará con Isabel Díaz Ayuso y Santiago Abascal.
En el Gobierno hacen cuentas: creen que Brasil ya está definido, que será difícil la elección de Benjamín Netanyahu en Israel el 27 de octubre, y esperan un resultado competitivo de Donald Trump en noviembre.
El Presidente y su equipo consideran que su figura en el exterior llama la atención para potenciar inversiones extranjeras.
La cuestión local es más incómoda. En Ciudad de Buenos Aires, la tensión entre los primos Macri ya no se oculta: Jorge Macri irá por la reelección, mientras el expresidente deja correr la versión de apoyar a Guillermo Dietrich.
También comenzó a circular que Daniel Angelici estaría incómodo con ese escenario. En el mismo tramo, Karina Milei viajó con el jefe de gabinete Diego Santilli, quien debe juntar votos para la reforma electoral.
Santilli se mostró con los gobernadores Gustavo Sáenz y Raúl Jalil. Además, puso al frente del ENACOM a Andrés Michelazzo, de confianza suya.
Michelazzo asumió en reemplazo de Juan Martín Ozores, que respondía a Santiago Caputo. Ese movimiento muestra cómo Santilli suma poder mientras avanza en la reforma electoral.
El pedido de juntar votos ya ni se sobreactúa para Patricia Bullrich. Dos movimientos de la senadora cayeron mal: sus declaraciones sobre la Industria en IDEA y una frase sobre una eventual candidatura presidencial.
La frase habla de una eventual candidatura presidencial y no descarta estar el año que viene. Quienes buscaron calmar las aguas explicaron que se refería a que puede estar en cualquier lugar: vicepresidencia o jefatura de gobierno.
La cuestión de fondo de la norma universitaria sigue abierta, con el Ejecutivo apelando y la Justicia ordenando aplicar una ley ya sancionada.
Para la política de Ciudad de Buenos Aires, el dato no es menor: la interna entre Jorge Macri y Mauricio Macri redefine el mapa electoral local, mientras la Justicia ordena aplicar la ley universitaria.
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