La guerra interna libertaria que paraliza la gestión nacional tendrá un nuevo capítulo el próximo lunes, cuando Javier Milei convoque a una reunión de gabinete tras el Tedeum para intentar ordenar a las facciones que se enfrentan públicamente en redes sociales y medios.
El encuentro reunirá a los principales protagonistas del conflicto: Karina Milei, Santiago Caputo, Patricia Bullrich y Martín Menem, después de semanas de cruces que incluyeron desde peleas en X hasta audios filtrados y denuncias cruzadas.
La crisis interna se profundizó esta semana cuando el Presidente, durante su exposición en la Bolsa de Cereales, mencionó específicamente a su hermana, a Caputo y al vocero Manuel Adorni como parte del "enorme equipo", pero evitó nombrar a Menem y Bullrich, un detalle que no pasó inadvertido en el oficialismo.
El conflicto más visible se da entre Daniel Parisini (el Gordo Dan) y Menem, con el streamer cuestionando al titular de Diputados por el perfil de X "Periodista Rufus", que publicaba críticas al Presidente y ventilaba intimidades del Gobierno. Parisini, defendido por funcionarios cercanos a Caputo, llegó a compartir capturas de 2016 donde Menem pedía una cadena de supermercados estatal.
Por su parte, Patricia Bullrich mantiene su presión sobre Adorni y envía señales de una posible candidatura en la Ciudad, mientras que su armador Federico Angelini ya migró a la gestión santafesina de Pullaro. La ministra Alejandra Monteoliva, que llegó de la mano de Bullrich, ahora responde directamente a Karina Milei.
El contexto político es delicado para el oficialismo. Según la consultora Opina Argentina, en abril el 66% desaprobó la gestión, cifra que bajó levemente al 63% en mayo, mientras que la aprobación subió del 28% al 33%. La percepción social tocó un piso en medio de las internas y las denuncias contra Adorni.
Para revertir esta tendencia, el Gobierno busca mostrar movimiento con el envío de una batería de proyectos al Congreso, incluyendo el Súper RIGI, cambios en la ley de etiquetado, desregulación inmobiliaria y reforma del Estado.
Desde la Casa Rosada responsabilizan a Bullrich por las filtraciones sobre la última reunión de gabinete, que incluyó gritos del mandatario. La reunión del lunes será clave para definir si Milei logra ordenar a su tropa o si las internas continúan erosionando la gestión en un momento crítico para el oficialismo.

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