El presidente Javier Milei presentó un cronograma detallado para la reducción de retenciones a los principales cultivos del país, en una medida que busca aliviar la presión tributaria sobre el sector agropecuario y consolidar el apoyo político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Durante el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Milei anunció una rebaja inmediata para trigo y cebada, cuyas retenciones pasaron del 7,5% al 5,5%. Pero el anuncio más esperado llegó al día siguiente, cuando el ministro de Economía Luis Caputo detalló el esquema gradual para la soja, el principal cultivo de exportación argentino.
La soja, que actualmente tiene una retención del 24%, comenzará a reducirse en 2027 con bajas mensuales de 0,25 puntos porcentuales. Esto llevará la alícuota al 21% a fines de 2027. Durante 2028, el ritmo de reducción se acelerará a 0,5 puntos mensuales, lo que permitirá alcanzar el 15% hacia fines de ese año.
Para el maíz y el sorgo, la reducción será trimestral. Ambos cultivos pasarán del actual 8,5% al 8,25% en el primer trimestre de 2027, para cerrar ese año en 7,5%. En 2028, con reducciones de 0,5 puntos por trimestre, llegarán al 5,5%.
El girasol tendrá un esquema semestral más gradual. Desde el actual 4,5% descenderá a 4,25% en el primer semestre de 2027 y luego a 4% en la segunda mitad del año. Durante 2028 terminará en 3%.
El Gobierno también confirmó que los subproductos como harina y aceite, principales complejos exportadores del país, tendrán reducciones proporcionales. Esta medida es clave para la industria aceitera, concentrada principalmente en la zona de Rosario pero con importantes operaciones en el puerto de Buenos Aires.
"El objetivo es avanzar hacia una presión tributaria cada vez menor sobre el sector productivo", afirmó Milei durante el evento en la Bolsa de Cereales, donde estuvo acompañado por empresarios y exportadores de toda la cadena agroindustrial. "Los impuestos son un robo, nadie los paga por gusto", sostuvo, en línea con su discurso libertario.
La medida representa un cambio significativo en la política fiscal argentina. Las retenciones, implementadas históricamente como herramienta de recaudación, han sido un punto de conflicto permanente entre el sector agropecuario y los sucesivos gobiernos. Con esta reducción gradual, el Gobierno busca consolidar su alianza con el sector agroindustrial pensando en las elecciones presidenciales del próximo año.
El ministro Caputo, quien encabezó la conferencia de prensa junto al secretario de Comercio Pablo Lavigne y el secretario de Agricultura Sergio Iraeta, se comprometió con porcentajes y plazos específicos, despejando las dudas que había planteado inicialmente Milei sobre supeditar las bajas a la recaudación fiscal.
Para el sector, que representa una de las principales fuentes de divisas del país, la medida llega en un momento de expectativa por la recuperación de los precios internacionales de los commodities y la necesidad de incrementar la superficie sembrada tras varios años de retracción.

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