Messi se despidió de la Selección Argentina en el Monumental, con más de 80.000 personas en las tribunas.
El 3-0 ante Benín fue anecdótico frente al adiós del capitán, porque el último encuentro con la Albiceleste se vivió como un evento histórico del fútbol argentino.
Para los clubes de AMBA, la imagen de un Monumental lleno con más de 80.000 personas quedó como un recordatorio del poder de convocatoria de Messi.
Los jugadores del plantel nacional fueron parte de un evento que quedará en la historia como el adiós de la Albiceleste de uno de los futbolistas más importantes de la era contemporánea.
Las lágrimas de Enzo Fernández durante el discurso de Messi en pleno campo de juego dimensionaron la emoción de una despedida que trascendió al resultado.
Juan Musso usó sus redes para rendirle pleitesía al 10 y mostró un autógrafo especial en su camiseta, con una dedicatoria que mezcla cariño y humor.
El arquero de Atlético de Madrid escribió “Gracias eternas” y publicó tres fotos: un abrazo con Messi, la ceremonia posterior al partido y la firma del rosarino en su casaca.
La dedicatoria decía: “Para Juan, con mucho cariño. Voy a extrañar cagarte a goles y que te enojes”, una frase que resume el vínculo entre dos jugadores que casi no se midieron en clubes.
Musso solo sufrió el talento de Messi en los entrenamientos de la selección, porque nunca coincidieron en clubes; en las prácticas, el ex Racing casi siempre jugaba con los suplentes.
En esas prácticas, Musso casi siempre era parte de los equipos suplentes porque Dibu Martínez no dejó de ser tenido en cuenta en ninguna convocatoria del combinado argentino.
Con la camiseta argentina, Musso jugó 90 y 16 minutos en dos encuentros: ante Bolivia, por Eliminatorias Sudamericanas, y ante Zambia, en un amistoso.
Román Vega, lateral izquierdo que debutó contra Bolivia, contó que no le pidió una foto a Messi porque “me moría de vergüenza” y no podía mirarlo a los ojos.
El jugador explicó que su mamá le pedía que le pidiera una foto de recuerdo, pero antes de volver al Zenit de Rusia aprovechó y le hizo firmar la camiseta: “Me voy feliz”.
La admiración no se limitó a los compañeros: el capitán de Benín, Sessi D’Almeida, entregó tres regalos en nombre del plantel africano, entre ellos una estatuilla del Amazonas de Dahomey.
La cuenta oficial de Benín explicó que la figura representa la fuerza, el coraje y la valentía de las mujeres guerreras del reino de Dahomey.
Messi escribió en redes que ya extraña vestir la Celeste y Blanca y que fue un camino increíble, lleno de alegrías y también de algunas tristezas, pero valió la pena cada paso.
Ahora regresará a Estados Unidos para volver a ser tenido en cuenta por Cristian Kily González en Inter Miami, que enfrentará el sábado a DC United.
Con información de: Infobae, Messi y Musso.
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