Después de 15 días, los principales referentes del Gobierno volvieron a verse las caras desde las 13 en Casa Rosada, en la mesa política que conduce Karina Milei.
La hermana del Presidente dio vuelta el reloj de arena para que los gobernadores presten votos y se avance con la suspensión de las PASO con colectoras. La fecha límite que se autoimpusieron en Balcarce 50 es el 31 de octubre.
«Si no, tendremos que cambiar la estrategia», repitieron cerca de la secretaria general de Presidencia, que viene levantando su perfil para delimitar la dirección del Gobierno. En el conurbano, el debate se observa de cerca porque el calendario electoral y el Presupuesto pueden condicionar la agenda local.
No está del todo claro si en el oficialismo hay un acuerdo sobre qué hoja de ruta seguir. Martín Menem lo puso en palabras el viernes en un encuentro partidario en Tigre: «¿Queremos ganar una elección o queremos un país para los próximos 40 años?»
El titular de Diputados tiene como máxima urgencia que termine de postergarse la sesión especial convocada para el jueves para derogar el DNU 70. En el conurbano, el cruce entre la mesa nacional y la legislatura bonaerense muestra que la interna ya se filtra en los distritos.
Luis Caputo es el gran ausente. No volvió a la Rosada después de su comentada ausencia en la reunión de gabinete en la que participó Alberto Ades, trader doctorado en Harvard, que públicamente marcó sus disidencias con el plan económico.
Esta vez no hubo desaires ni molestia por las filtraciones de sus exposiciones en esa instancia reservada. El ministro de Economía participa en Bangkok de la reunión anual del Banco Mundial y del FMI, donde se reunió con Kristalina Georgieva.
A las 16 se dará a conocer el índice de inflación, que todos suponen que será más alto que en septiembre. El fin de semana largo, el Presidente ratificó a Toto ante las versiones del malestar interno por el programa que mete ruido de cara a la campaña.
«Es una pelotudez del tamaño de una casa», dijo Milei a radio mitre sobre las versiones de un eventual reemplazo de Caputo. «Yo tengo una relación simbiótica con Toto Caputo, es literalmente simbiótica», agregó el jefe de Estado.
El ministro de Economía, como Santilli y Bullrich, quiere apurar los acuerdos políticos, aunque en público aclara que todas las definiciones dependen de Karina. Ese sector necesita apurar también la discusión por el Presupuesto.
El ministro coordinador recibía este martes a Sergio Ziliotto, opositor duro pero que en el Ejecutivo respetan. Por abajo del radar, en redes, en clave adolescente, vuelve a recalentarse la interna entre las facciones que responden a los Menem y las que siguen alineadas a Santiago Caputo.
Después del episodio de la cuenta RufusPeriodista, que los caputistas le asignaron al presidente de Diputados y desencadenó una guerra virtual, Agustín Romo contestó un tuit a la senadora neuquina Nadia Márquez.
La flamante presidenta de la comisión de acuerdos, que responde a Karina, se sumó a una oleada de tuits que impulsó Lilia Lemoine para dejar claro que los libertarios son soldados de Milei.
El problema es que dirigentes, streamers de Carajo y militantes que se referencian en Caputo llevaban adelante una campaña con un lema parecido, «soldado del Gordo Dan», para apoyar a Daniel Parisini.
Parisini fue denunciado por el Centro Islámico por sus tuits islamófobos, que replican la lógica del Presidente y la derecha europea sobre la teoría del reemplazo. La interna, así, mezcla estrategia electoral, redes y disputas por el control del relato oficial.
Con información de: Clarín.

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