Un caso que conmociona a la comunidad educativa española involucra a seis menores de entre 11 y 12 años como presuntos autores de una agresión sexual grupal contra una compañera de clase de la misma edad durante una fiesta de cumpleaños celebrada en un local privado de Burgos.
Los hechos fueron denunciados en mayo pasado ante la Policía Nacional por la familia de la víctima, según informó el Diario de Burgos. La niña relató haber sufrido la agresión por parte de varios compañeros durante la celebración, que se produjo a mediados de ese mes fuera del colegio donde todos estudian.
Al tener todos los presuntos agresores menos de 14 años, son inimputables ante la ley española, por lo que la Policía Nacional se limitó a identificarlos y remitir el atestado a la Fiscalía de Menores. No es posible emprender acciones penales contra ellos debido a su edad.
Tras conocerse lo ocurrido, los menores fueron expulsados del centro escolar durante cinco días. Posteriormente han sido readmitidos y separados del resto del grupo junto con otros compañeros, con el argumento de evitar su estigmatización, según la información del periódico local.
La víctima, que aún arrastra secuelas físicas y emocionales derivadas del ataque, también retomó la actividad escolar. La Dirección Provincial de Educación de Burgos tiene conocimiento del episodio, al igual que el conjunto de la comunidad educativa del centro.
El siguiente paso previsto es la derivación del caso a la Unidad de Intervención Educativa de la Junta de Castilla y León, trámite que aún no se ha producido. Este tipo de casos plantea interrogantes sobre los protocolos de prevención y actuación en situaciones de violencia sexual entre menores.
El caso refleja una problemática creciente en el ámbito educativo internacional, donde la violencia sexual entre pares requiere abordajes especializados que contemplen tanto la protección de las víctimas como la intervención temprana con los agresores menores de edad.

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