La saxofonista Melissa Aldana, radicada en Nueva York, volverá a Buenos Aires para un concierto dedicado a Sonny Rollins.
Será su cuarta visita a la ciudad y se presentará el martes a las 20 en el Teatro San Martín, en un ciclo organizado con Jazz At Lincoln Center.
La artista de 37 años estará acompañada por el pianista Kevin Hays y rendirá homenaje a Rollins, quien falleció el 25 de mayo a los 95 años.
“El momento más importante fue cuando descubrí a Sonny Rollins. Ahí algo cambió para mí. Me enamoré del sonido del saxo tenor y de la libertad que sentía en su manera de improvisar”, afirmó a Infobae Cultura.
Según confesó, Rollins fue el responsable de su decisión de dejar el saxo alto para dedicarse al saxo tenor. Desde muy chica estudiaba y transcribía solos, y recuerda pasar mucho tiempo escuchando a Charlie Parker y aprendiendo ese lenguaje.
Aldana nació en una familia de músicos: su padre, Marcos, es saxofonista, al igual que su abuelo, Kiko. Está radicada en Nueva York desde 2007, donde estudió en el Berklee College of Music, y no paró de subir peldaños en su carrera.
En 2013 se convirtió en la primera mujer en ganar el Concurso Internacional de Jazz Thelonious Monk, del que su papá fue semifinalista. Nueve años después, la revista Down Beat la consagró como una de las mejores intérpretes del saxo tenor del mundo, además de haber estado nominada dos veces a los Grammy.
Más allá del reconocimiento, acompañó cada paso de su trayectoria con la búsqueda de caminos distintos e innovadores, en sintonía con su pasión por la lectura, el arte y el tarot, que influenciaron sus composiciones en sus 7 discos como solista.
Incluso participó de Artemis, un supergrupo de mujeres integrado por la pianista Renee Rosnes, la cantante Cécile McLorin Salvant, Ingrid Jensen, Anat Cohen, Noriko Ueda y Allison Miller.
“Creo que las mujeres siempre han sido parte de la historia del jazz, aunque muchas veces no han recibido el reconocimiento o las oportunidades que merecían, especialmente como instrumentistas, compositoras y líderes de sus propios proyectos. Hemos avanzado muchísimo, y hoy hay una generación de mujeres extraordinarias haciendo música muy importante. Haber sido parte de Artemis fue una experiencia muy especial. Compartir música con mujeres tan talentosas y con tanta personalidad fue algo muy enriquecedor”.
Además, señaló que “lo ideal sería llegar a un punto en el que el género de un músico no sea lo que defina cómo lo escuchamos o cómo valoramos su trabajo”. Para ella, lo importante siempre ha sido la música, la personalidad y lo que cada artista tiene para decir, aunque todavía queda trabajo por hacer.
Antes, Aldana brindó dos conciertos porteños en Bebop para presentar su último álbum, Filin, que, a la manera de Ballads, de John Coltrane, rescató temas del género que en los años 40 unió la trova cubana tradicional, el bolero y el jazz.

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