El consumo de tabaco tradicional registra mínimos históricos en Argentina, pero los médicos de familia alertan por un fenómeno preocupante: la expansión masiva del vapeo entre jóvenes de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Según la última encuesta de la Sociedad Argentina de Medicina Familiar, menos del 28% de la población ha probado tabaco alguna vez y solo el 12% se declara fumador activo. Sin embargo, el 20% de los fumadores ya optó por cigarrillos electrónicos, y la mayoría no percibe los riesgos que acarrean.
"La industria no deja nada al azar", aseguró María Iglesias Alonso, médica de familia y referente de la Semana Sin Humo 2026. "Utilizan de forma intensa influencers en TikTok, Instagram y YouTube para que los jóvenes consuman estos cigarrillos electrónicos. Los promocionan como algo moderno, discreto y cool entre los adolescentes".
Los datos son alarmantes: el 13,2% de los jóvenes entre 14 y 18 años fuma actualmente y, de ellos, el 90,5% consume cigarrillos electrónicos. "El vapeo ya no es un fenómeno marginal: se ha convertido en un problema de salud pública entre estos adolescentes", valoró la especialista tras presentar los resultados de la encuesta que abarcó cerca de 9.400 personas.
En barrios como Villa Crespo, Palermo y San Telmo, así como en escuelas del conurbano bonaerense, se observa cada vez más el fenómeno del "consumo dual": jóvenes que combinan vapeadores con cigarrillos convencionales. "Estamos creando la primera generación que se inicia en la nicotina a través de lo que llamamos caramelos electrónicos", advirtió Iglesias.
La percepción del riesgo tampoco acompaña esta tendencia. Mientras el 78% considera perjudiciales los cigarrillos tradicionales, este porcentaje baja al 69,6% en cigarrillos electrónicos y al 60,5% en dispositivos de tabaco calentado. En productos como cachimbas y bolsas de nicotina tipo snus, cerca de la mitad de la población no los considera peligrosos.
"Estos productos no son inocuos", resaltó José Manuel Iglesias San Martín, médico de familia y coportavoz de la Semana Sin Humo. El especialista pidió regular su consumo y prohibir la variedad de sabores atractivos, que suponen "una puerta de entrada para los jóvenes" al mundo del tabaco.
La mayoría de la población parece estar a favor de aumentar las restricciones: el 75,7% pide ampliar los espacios sin humo, el 72,1% considera necesario incrementar las campañas de prevención y el 66,1% regular los puntos de venta de cigarrillos electrónicos. Además, el 67,5% aboga por límites de edad y un 60,4% desea regular la publicidad en redes sociales.

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