El diputado nacional Máximo Kirchner eligió Cañuelas para marcar la cancha en la interna peronista. En un acto por el Día del Trabajador organizado por la presidenta del PJ local Marisa Fassi y el intendente Gustavo Arrieta, el hijo de Cristina Kirchner desplegó un discurso que apuntó tanto al gobierno de Javier Milei como a los dirigentes de su propio espacio que ya miran hacia las elecciones de 2027.
"Quiero que me digan cómo vamos a hacer, porque después aparecen diciendo que van a subir los salarios y las jubilaciones pero no cómo", disparó el legislador de Unión por la Patria en diálogo con medios tras el evento. La frase resonó como una crítica directa a quienes, como el senador sanjuanino Sergio Uñac, ya comenzaron a trabajar en armados electorales con la venia de su madre.
El distrito de Cañuelas, ubicado en el segundo cordón del conurbano bonaerense, se convirtió así en el escenario elegido por Máximo para plantear una discusión de fondo sobre el futuro del peronismo. "El peronismo tiene que asumir que en diciembre de 2015 nos fuimos con una plaza llena y en diciembre de 2023 nos fuimos con la plaza vacía", reconoció con autocrítica.
Sobre la gestión económica de Milei, Kirchner fue implacable: "Era previsible lo que pasaría con este gobierno. Esto iba a suceder y era evidente ley tras ley que sancionaba el Congreso, decisión tras decisión de Federico Sturzenegger y Luis Caputo". El diputado recordó que el propio Presidente había criticado duramente a su actual ministro de Economía, calificándolo como "un inútil que se había patinado el préstamo con el FMI".
"Hoy gobierna la antipolítica, no un dirigente político. Es un hombre formado en ciertos paneles de televisión que andaba con una motosierra", definió al libertario, en una caracterización que busca diferenciarlo de la tradición política argentina.
En el plano familiar y judicial, Máximo volvió a reclamar la libertad de Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria por corrupción. El pedido se enmarca en la estrategia del kirchnerismo de mantener vigente la figura de la expresidenta como referente del espacio, pese a su situación procesal.
El mensaje desde Cañuelas también incluyó una advertencia para los dirigentes peronistas que buscan posicionarse de cara a las PASO de 2027: "Por juntar cuatro votos no hay que engañar voluntades". La frase apunta a quienes, según su visión, priorizan el armado electoral por sobre la construcción de propuestas concretas.
"Los equilibrios fiscales que hay que construir son con la gente adentro", planteó como contrapropuesta al ajuste de Milei, aunque sin detallar cómo financiar esa alternativa en un contexto de altos vencimientos de deuda. "¿Los vencimientos que tiene Argentina por delante se pueden hacer con la sociedad en esta situación?", se preguntó, sugiriendo la necesidad de renegociar con los acreedores.
La elección de Cañuelas como escenario no fue casual. El distrito, que forma parte del área metropolitana de Buenos Aires, representa el territorio donde el peronismo debe reconstruir su base electoral tras la derrota de 2023. Allí, Kirchner buscó diferenciarse tanto del oficialismo como de los sectores de su propio espacio que considera más proclives a la negociación.

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