Un estudio publicado en The Lancet Regional Health – Americas reveló un dato alarmante para la región metropolitana: más del 50% de los adultos argentinos ya estuvo expuesto al dengue, incluyendo un 35,7% en el AMBA según datos recolectados en 2025.
La investigación, realizada por científicos del CONICET sobre más de cinco mil donantes de sangre, muestra cómo las epidemias récord de 2023 y 2024 transformaron el mapa epidemiológico nacional. En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la alta densidad poblacional facilitó la transmisión viral incluso en condiciones climáticas menos favorables para el mosquito Aedes aegypti.
El salto en los números es dramático: mientras en 2023 solo el 23,1% de los donantes presentaba anticuerpos contra el dengue, para 2025 la cifra trepó al 50,6%. Esto significa que uno de cada dos adultos evaluados ya tuvo contacto con el virus, aunque muchos sin saberlo por haber cursado la enfermedad de forma asintomática.
Federico Di Lello, investigador del CONICET que participó del estudio, explicó que "la expansión del vector Aedes aegypti hacia regiones templadas y frías favoreció la transmisión en áreas donde antes era más limitada". Para el AMBA, esto representa un desafío sanitario inédito.
Las provincias del norte registraron los valores más altos: Tucumán alcanzó el 78,8% y Santiago del Estero el 78,5% de seroprevalencia. Sin embargo, el 31,9% a 35,7% registrado en la región centro -que incluye Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el AMBA- marca una realidad preocupante para los 15 millones de habitantes del área metropolitana.
El análisis por edades mostró que las personas mayores de 56 años fueron quienes más frecuentemente presentaron anticuerpos, con un 58,9%. Entre los hombres, el 51,3% tenía defensas detectables frente al dengue, mientras que en las mujeres la cifra fue del 49,6%.
La última epidemia de dengue en Argentina, durante la temporada 2023-2024, dejó más de 580.000 casos y alrededor de 400 fallecidos. Para los vecinos del AMBA, esto significó el colapso de guardias hospitalarias y una presión inédita sobre el sistema de salud porteño y bonaerense.
Los investigadores utilizaron la técnica ELISA para detectar anticuerpos, considerada muy precisa por su alta sensibilidad. La seroprevalencia indica cuántas personas tienen anticuerpos en sangre contra el virus, lo que significa exposición previa incluso sin síntomas o diagnóstico.
Di Lello advirtió que "en la Región Centro, aunque las condiciones climáticas son menos propicias, igualmente se han observado seroprevalencias muy elevadas debido a la gran densidad poblacional, especialmente en el AMBA, que facilita la transmisión viral".
Los resultados subrayan la urgencia de adaptar la vigilancia y prevención según la realidad de cada territorio, con especial atención en el área metropolitana donde viven millones de porteños y bonaerenses ahora en riesgo de reinfección con cepas diferentes del virus.

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