En una decisión que genera controversia, el Tribunal de Disciplina de la AFA habilitó a Marcos Rojo para volver a jugar con Racing el próximo domingo, tras perdonarle la mitad de la sanción que había recibido por los insultos al árbitro Sebastián Zunino en el clásico contra River del 12 de abril.
El defensor había sido suspendido por cuatro encuentros tras la catarata de insultos que profirió contra el juez luego de ser expulsado por un codazo a Lucas Martínez Quarta. Sin embargo, el organismo disciplinario aplicó el artículo 25 del Código Disciplinario, que permite suspender total o parcialmente las medidas disciplinarias.
"Se le da por cumplida la sanción al jugador Faustino Marcos Alberto Rojo, del Racing Club", publicó el Tribunal en su boletín oficial del miércoles, confirmando que el ex Boca y Manchester United podrá estar disponible para el partido decisivo por la clasificación a octavos de final del Torneo Apertura 2026.
La decisión se basa en la "suspensión de la aplicación de medidas disciplinarias", que somete al sancionado a un período de prueba. Si Rojo comete una infracción similar durante este tiempo, la sanción original se ejecutará automáticamente junto con una sanción adicional.
El escándalo se desató en el segundo tiempo del clásico en el Cilindro de Avellaneda, cuando Rojo fue expulsado por conducta violenta tras agredir sin pelota a Martínez Quarta. Pero lo más grave vino después: según el informe arbitral, el defensor reaccionó con una serie de insultos hacia Zunino.
Entre las frases que quedaron asentadas en el acta oficial, el árbitro remarcó: "Sos un hijo de mil puta. ¿Quién te puso acá? Sos un desastre, la concha de tu madre, cagón de mierda". El documento también mencionó que el jugador ya había sido amonestado previamente por protestar, lo que agravaba su situación disciplinaria.
Tras conocerse la sanción inicial, Rojo había salido a pedir disculpas públicamente. "A la gente de Racing le quiero pedir disculpas", declaró en ESPN, aunque luego se quejó de que "cuando me equivoco yo todos piden mi cabeza", sugiriendo un trato diferencial por parte de la prensa y los hinchas.
El episodio también incluyó la expulsión de un integrante del cuerpo técnico de la Academia por insultos al cuarto árbitro, evidenciando el clima de tensión que se vivió en la derrota del conjunto de Avellaneda. La noche había sido complicada para Rojo desde lo futbolístico, marcada por un error suyo en el primer gol de River.
Ahora, con la habilitación confirmada, el defensor de 34 años podrá estar a disposición del entrenador Gustavo Costas para el encuentro del domingo, en un momento crucial para las aspiraciones de Racing en el torneo. La decisión de la AFA vuelve a generar debate sobre los criterios disciplinarios en el fútbol argentino.

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