La Plaza de Mayo se colmó este martes de estudiantes, docentes y jubilados que llegaron desde distintos puntos del Gran Buenos Aires para participar de la Marcha Federal Universitaria. La movilización, convocada por organizaciones como FEDUN y CTERA, exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario en medio del ajuste del gobierno nacional.
Entre los manifestantes se destacó Esteban "Lolo" Planas, jubilado de San Antonio de Padua que llegó con un cartel que rezaba "Sin esperanza, ni paciencia". Junto a otros integrantes de la Asamblea Popular de Padua, Lolo expresó su apoyo a la causa universitaria: "Estamos en una situación muy dura. Nos parece que hay cosas que hay que hacerlas, porque corresponde, aunque parezca que no van a tener resultado".
El reclamo cobró especial relevancia cuando Candela Macías, estudiante de Psicología en la UBA oriunda de Burzaco, compartió su experiencia como primera generación universitaria. "Mi mamá y mi papá terminaron el secundario de grandes, somos de clase trabajadora. La universidad pública es indispensable", declaró la joven de 20 años que viaja dos horas diarias para cursar.
La situación salarial docente también fue eje central de la protesta. Según testimonios recogidos en la marcha, hay profesores que cobran apenas $248.000 mensuales. "Es totalmente monstruoso que alguien quiera atentar contra lo más preciado que tenemos en Argentina, que es nuestra educación", manifestó Candela, acompañada por su amiga Valeria, estudiante de Fonoaudiología.
La movilización reunió múltiples generaciones, desde jubilados hasta familias completas. Eliana llegó con sus tres hijos, quienes portaban guardapolvos blancos y carteles que reclamaban "Del jardín a la universidad, educación gratuita y de calidad". Los pequeños también exigían "Todas las maestras tienen el derecho a tener más salario".
Los carteles desplegados en la plaza reflejaron la diversidad de reclamos: "Faltan fondos en las universidades, sobran en la casa de Adorni", "Defendemos el derecho de la hija del obrero a ser doctora" y "A las masas pensando no las vencerán más", se leía entre la multitud que colmó el espacio frente a la Casa Rosada.
La protesta evidenció el impacto del ajuste en la educación superior, especialmente en universidades del AMBA como la UBA, que concentra miles de estudiantes del conurbano bonaerense. Los manifestantes destacaron que la crisis del financiamiento universitario afecta directamente a las familias trabajadoras que ven en la educación pública su única oportunidad de ascenso social.

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