El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las organizaciones que integran el colectivo LGBTI+ cerraron las idas y vueltas y confirmaron que la Marcha del Orgullo mantendrá su fecha original: el 7 de noviembre. La decisión se tomó tras una reunión en las últimas horas, luego de los pedidos de reprogramación por la coincidencia con la visita del papa León XIV a la Argentina.
Las organizaciones vinculadas con la movilización salieron a anunciar la novedad este viernes a la tarde. Fuentes oficiales le confirmaron a Clarín que la movilización se hará el sábado 7, pocas horas antes de la llegada del sumo pontífice al país. Sin embargo, destacaron que aún no se fijó la modalidad exacta del recorrido.
Habitualmente, la Marcha del Orgullo se desarrolla a lo largo de la avenida de Mayo, entre Plaza de Mayo y la Plaza del Congreso. Para esta edición, estaban evaluando cambiar la locación por una que no esté afectada por la visita de León XIV. Una de las posibilidades que manejan es que la concentración se haga sólo en la zona del Congreso.
El Papa llegará a la Argentina, proveniente de Uruguay, el domingo 8 de noviembre por la tarde. Se quedará en el país hasta el miércoles 11, con actividades en la Ciudad, la Provincia de Buenos Aires y Córdoba.
"La Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre. Junto al Gobierno de la Ciudad llevamos adelante un trabajo conjunto en el que ambas partes intercambiamos propuestas y alternativas", informaron los organizadores de la Marcha en un comunicado.
"Gracias a esa capacidad de diálogo y acuerdo, encontramos una solución que permite compatibilizar la Marcha con el operativo previsto por la visita del Papa y garantizar las condiciones necesarias para su realización", añadieron.
Tras destacar "el diálogo, la organización y una voluntad política compartida", invitaron a la movilización: "Nos vemos en las calles este 7N". No dieron detalles de cómo será la convocatoria este año.
El jueves, habían evaluado la última reunión con Jorge Macri como "muy buena". Este viernes hubo un nuevo encuentro con representantes del Gobierno porteño. Natacha Haeberer, dirigente de Las Rojas, cuestionó los pedidos de reprogramación ("El orgullo no se prohíbe", dijo).
En clave política, celebró: "Nos vemos en las calles para decirle a Milei que al closet y al medioevo no volvemos nunca más. Y vamos con nuestro brillo, nuestro arcoiris y nuestra alegría porque la diversión es nuestra". En el mismo tono se expresó Manuela Castañeira, del Nuevo MAS.
"Triunfazo del movimiento LGBTTI con el abrazo de la sociedad: la Marcha del Orgullo se mantiene el 7 de noviembre! El orgullo no se prohíbe. Nos vemos en las calles!", publicaron en redes.
El martes, Macri había confirmado que quería postergarla "unos días" y añadió: "No es una fecha que está escrita en piedra. El año pasado ellos ya decidieron posponerla".
Pablo Quirno, canciller, había asegurado que la Marcha del Orgullo estaba "contemplada para que no afecte el programa de seguridad" de la llegada del Papa, una declaración "poco clara" -como la calificó Macri- que generó enojo en los organizadores de la convocatoria por la diversidad sexual.
Con información de: Clarín y Ultimo Momento.

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