Cada primavera, las veredas de Buenos Aires se cubren de una pelusa amarilla que puede molestar a quienes tienen alergia al polen o irritación por las fibras del plátano.
Una investigadora de la Facultad de Agronomía de la UBA creó un mapa interactivo para identificar dónde están los plátanos y planificar recorridos con menos exposición.
La autora es Luciana Staiano, investigadora de la FAUBA. La herramienta permite consultar desde el celular la ubicación de los árboles en Google Maps.
El mapa clasifica las cuadras según la cantidad de ejemplares: amarillo hasta tres árboles, naranja entre cuatro y seis, y marrón cuando hay siete o más.
La idea surgió de una experiencia personal: mientras se movía en bicicleta por la Ciudad, la pelusa le provocó ahogo en una jornada de mucho viento y la llevó a pensar en una forma de anticiparse.
En las veredas porteñas hay cerca de 370 mil árboles. Los plátanos son la segunda especie más presente, con más de 33 mil ejemplares, y aparecen en el 17% del trazado vial.
Los barrios con mayor cantidad son Palermo, Flores, Belgrano y Villa Urquiza.
En el extremo opuesto aparecen San Nicolás, Villa Real, Coghlan y Constitución.
Si se mide por extensión de veredas, la mayor proporción está en La Paternal, donde cerca del 34% del trazado vial tiene plátanos.
Le siguen Villa Luro, Parque Chas y Villa del Parque, todos con más del 30%.
En el otro extremo están Villa Soldati, Constitución y San Nicolás, donde menos del 5% del trazado vial tiene presencia de estos árboles.
El mapa se elaboró con datos del censo de arbolado público lineal de 2017 y 2018. La investigadora procesó la información con sistemas de información geográfica y software libre.
El Platanus hispánica fue introducido masivamente en Buenos Aires por impulso de Domingo Faustino Sarmiento, inspirado en modelos de Estados Unidos y Europa. Su visión buscaba embellecer avenidas y dar sombra a una ciudad en crecimiento.
La doctora Silvana Monsell, presidenta de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, explica que el plátano puede actuar como alérgeno y provocar síntomas de rinitis, como estornudos, picazón nasal, goteo y obstrucción.
Además, las fibras del plátano pueden generar irritación en personas sensibles. Por eso, el mapa no promete un recorrido libre de árboles, pero ayuda a evitar las cuadras con mayor concentración.
Para quienes se mueven en bicicleta, la herramienta sirve para elegir calles y reducir molestias durante la primavera.
Con información de Clarín Ciudades.

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