En una reunión clave celebrada el viernes en Santa Fe, Mauricio Macri dejó de negar categóricamente una candidatura presidencial para 2027. "Si el candidato sos vos, vamos detrás", le dijeron los gobernadores Maxi Pullaro y Rogelio Frigerio, quienes recibieron una respuesta que marca un giro en la estrategia del expresidente.
"No es tiempo de candidaturas, falta mucho. No es el momento. No hay que decir nada", respondió Macri, pero sin la negativa rotunda que caracterizó sus declaraciones anteriores. Esta prudencia ácida, como la definen en su entorno, busca evitar que todas las tribus del oficialismo se alineen inmediatamente en su contra.
El cambio de postura tiene implicancias directas para la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO mantiene una alianza compleja con La Libertad Avanza. Ambas fuerzas fueron juntas a las elecciones porteñas y, según Macri, "seguirán juntas hasta nuevo aviso", aunque la tensión crece en el Congreso.
Durante el encuentro, que incluyó a Humberto Schiavoni, Jorge Triaca y la diputada Gisela Scaglia, se discutió la posibilidad de derogar las PASO. Pullaro planteó que sin primarias, Macri podría "blindar una propuesta" que evite internas odiosas y construir una candidatura con más del 20% de intención de voto, competitiva para disputar el balotaje.
El expresidente negó que su movimiento sea una estrategia para negociar con el Gobierno a cambio de que no se metan en CABA. "No tiene nada que ver, no estamos en peligro en CABA, en particular porque Jorge Macri está mejorando", aseguró, en referencia a la gestión del actual jefe de Gobierno porteño.
Sin embargo, la tensión legislativa preocupa al arco opositor. El PRO tiene dos jefaturas de bloque en Diputados: Cristian Ritondo en el PRO y Gisela Scaglia en Provincias Unidas. La adhesión de Ritondo al Gobierno ha impedido construir un bloque unificado que podría llegar a los 50 diputados y ser "la bisagra de todas las decisiones".
Los gobernadores Frigerio y Pullaro, que aspiran a la reelección en sus distritos, ven en una candidatura de Macri la oportunidad de fortalecer sus proyectos provinciales. Ambos coincidieron en que necesitan un candidato presidencial propio para sostener sus gestiones locales.
La reunión, la última antes del receso por el Mundial, también contó con la participación de Leonel Chiarella, presidente nacional de la UCR, evidenciando la búsqueda de una estrategia conjunta entre los partidos que integraron Cambiemos hasta 2023.
Para el PRO porteño, esta definición resulta crucial. La alianza con LLA en CABA ha sido exitosa electoralmente, pero las diferencias ideológicas y de gestión se profundizan. La eventual candidatura de Macri podría redefinir completamente el mapa político de la Ciudad, donde el expresidente mantiene un fuerte arraigo territorial.

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