El neurocirujano Leopoldo Luque declaró este jueves por cuarta vez en el segundo juicio que se lleva a cabo por la muerte de Diego Armando Maradona en el Tribunal Oral Criminal N° 7 de San Isidro, donde insistió que él no era el médico de cabecera del astro del fútbol.
'No soy el dueño de la salud de Diego', afirmó Luque ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, en un testimonio que duró no más de 50 minutos y en el que nuevamente se negó a responder preguntas de las partes.
La declaración de Luque se centró en responder a los dichos de Gianinna Maradona, quien en la audiencia anterior había asegurado sentirse 'manipulada' por el equipo médico conformado por el neurocirujano, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
'Yo confié lamentablemente en estos tres seres', había declarado Gianinna en una exposición de casi seis horas, donde apuntó directamente contra Luque: 'Es un gran actor, el rey de la manipulación', dijo la hija del Diez.
Uno de los momentos más tensos de la audiencia fue cuando se reprodujo un audio donde Luque hablaba con Maximiliano Pomargo, asistente de Maradona, y se refería de manera despectiva a Gianinna: 'Tengo ganas de decirle mirá, gorda del orto, andá a cuidar a tu papá', se escuchó en la grabación.
Ante la reproducción del audio, Luque pidió disculpas a la familia 'por ser peyorativo' y explicó que se dio en un 'contexto de frustración y tensión' donde había 'mucho conflicto familiar'. Como ejemplo, relató que Dalma y Gianinna no querían que Verónica Ojeda, ex pareja de Maradona y madre de su último hijo, lo visitara en el hospital.
El neurocirujano defendió su actuación durante la internación en la Clínica Olivos y posterior traslado a la casa del barrio San Andrés de Benavídez. 'El paciente estaba lúcido al momento del alta', sostuvo, y agregó que se descartó la posibilidad de 'judicializarlo' o enviarlo a un neuropsiquiátrico porque 'el paciente nunca lo aceptó'.
Para sustentar su defensa, Luque exhibió una serie de chats con las hijas de Maradona donde, según su versión, ellas pedían un médico de cabecera para la internación domiciliaria. 'Nadie manipuló a nadie', insistió el imputado, quien reconoció hablar 'de modo desagradable en su intimidad' pero negó haber influido en las decisiones médicas.
El juicio por la muerte del astro del fútbol, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en Tigre, continúa en San Isidro con ocho imputados por homicidio simple con dolo eventual. La causa investiga si hubo negligencia médica en el tratamiento de Maradona durante sus últimos días de vida.

Comentarios