El día después de la victoria de Lula en Brasil, que condujo a su cuarta presidencia, los activos brasileños se hundieron en el premarket y amenazaron con arrastrar a los papeles argentinos, en una jornada que el economista Gustavo Ber calificó de “cisne negro”.
En Brasil, el MSCI Brazil ETF, el fondo que reúne a diversas acciones brasileñas, cayó 27% en el premarket.
La acción de Mercado Libre, la empresa de Marcos Galperín que tiene en el país vecino su principal mercado, bajó 12%.
El banco Galicia perdió 6%, al igual que Macro.
Pampa Energía cayó 4%.
El dólar subió 10% en Brasil y el real cotiza a 5,45.
En Argentina, el tipo de cambio minorista subió 10 pesos en el Banco Nación y llegó a $1.560.
El mismo salto se dio en el dólar mayorista, que se fue a $1.540. Es la cotización más alta hasta ahora en términos nominales.
En el mes, el dólar avanzó 1,3% y en el año 5,4%, muy por debajo de la inflación acumulada de 23,6% en los primeros nueve meses.
Los bonos argentinos retrocedieron 1,3% en promedio, lo que anticipa una nueva suba del riesgo país tras los 707 puntos del viernes.
“Los mercados descontaban una victoria segura de Bolsonaro tras su ventaja en la primera vuelta. Esta histórica victoria de Lula tendría efectos tanto negativos como positivos para Argentina”, señaló Gustavo Ber, según la lectura inicial de los inversores.
Entre los desafíos, Ber mencionó el impacto sobre la valuación de los activos argentinos, el deterioro de la competitividad del peso argentino frente al real y el encarecimiento de las exportaciones argentinas hacia Brasil.
También advirtió que puede provocar la salida de inversores internacionales, alimentada por el cierre de apuestas de carry en Brasil y un mayor egreso de divisas por turismo hacia Brasil.
Entre los aspectos favorables, señaló que Milei conservaría el liderazgo de esas ideas frente a Trump, algo relevante por el respaldo financiero recibido y la influencia en la región.
Ber apuntó que Brasil se encamina a una dura jornada financiera, con caídas históricas en el Bovespa, debilidad en la renta fija y depreciación del real.
El contagio del malhumor sobre los activos argentinos parece irreversible y podría ser también importante.
Más allá de que el epicentro está en Brasil, la vertical caída en los activos domésticos quedará en la memoria de los inversores, como el “efecto PASO 2019”.
Los datos corresponden a un mercado con poca liquidez y mucha volatilidad, por lo que, con el correr del día, cuando las cotizaciones funcionen a pleno, las bajas podrían acotarse.

Comentarios