La justicia federal de Lomas de Zamora ordenó al financista Ariel Vallejo, cercano a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, entregar en tres días 24 vehículos embargados en causas por asociación ilícita y lavado de dinero.
La medida fue dispuesta por el juez Rodríguez Ponte y alcanza a una Ferrari California, un Alfa Romeo Stelvio, un BMW 320I, tres Audi, dos camiones Mercedes Benz Atego, motos Honda y Yamaha, entre otros.
Según Clarín, parte de los autos estaba a nombre de Vallejo como depositario judicial y podía usarlos, aunque no venderlos. Cuando se realizó su indagatoria, llegó en una camioneta Toyota que ahora deberá entregar.
Los vehículos quedarán a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que organismos de la justicia o fuerzas de seguridad los utilicen. La resolución forma parte de un eventual decomiso si Vallejo es condenado.
El caso tiene un fuerte impacto en el fútbol de AMBA porque Sur Finanzas, empresa de Vallejo, prestó dinero y fue sponsor de clubes de primera y ascenso. En 2023, el financista dijo: “Tengo una relación muy linda, sobre todo con el Chiqui Tapia. Les prestamos dinero a varios clubes que necesitan financiación”.
Pero la empresa quedó bajo sospecha por un presunto entramado de lavado de dinero que involucró a clubes de fútbol. Por pedido de la fiscal Cecilia Incardona, fueron allanados Sur Finanzas, la AFA y una veintena de clubes con contratos de sponsor y préstamos.
Para los clubes del conurbano, el expediente es particularmente sensible: Vallejo tiene otra causa similar por sus negocios con Banfield. En 2023, Sur Finanzas firmó dos mutuos por un millón de dólares con el club, maniobra que la justicia consideró vinculada al lavado de dinero porque el dinero se entregó en efectivo.
Hace un mes y medio la causa cambió de juez. Rodríguez Ponte asumió como titular y este lunes ordenó 40 medidas de prueba, entre ellas la entrega de autos y motos. Los vehículos estaban embargados, pero el financista podía usarlos.
La Corte Suprema, a través de su Dirección General de Gestión Interna e Infraestructura, consultó al juez si dos vehículos de Vallejo podían ser entregados y si había otros secuestrados. El planteo se enmarca en una acordada del año pasado que fijó pautas para el secuestro y uso de bienes.
El magistrado ordenó poner los bienes a disposición “a los fines de garantizar la preservación de los bienes registrables de posible origen delictivo, su indisponibilidad por parte de quienes eventualmente pudieran ser individualizados como autores de las maniobras aquí pesquisadas y su eventual decomiso”.
La resolución detalla una Ferrari California Descapotable, un Alfa Romeo Stelvio Veloce, dos motos Honda, una Yamaha, dos camionetas Toyota, una Jeep, tres Audi, dos Toyota SW4, dos camiones Mercedes Benz Atego, un Mercedes Benz Accelo, un Mercedes-Benz GLC 300 Coupé AMG-Line, un BMW 320I, un Citroën C3, dos Volkswagen Vento y tres Peugeot.
El allanamiento a la AFA y a clubes con contratos de sponsor y préstamos de dinero muestra que el escrutinio judicial no se limita a un solo club del conurbano, sino que atraviesa el circuito de financiamiento del fútbol argentino. Para Banfield, la causa específica por los mutuos en efectivo agrega un capítulo adicional al debate sobre la transparencia de las operaciones con empresas vinculadas al entorno de Tapia.

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