08/10/2026 · 03:06

Lluvias torrenciales y gestión del agua: qué hacer cuando sobra y escasea

Un ingeniero hidráulico advierte que las lluvias frecuentes no resuelven el problema del agua. La clave está en gestionar el recurso cuando sobra y preparar infraestructuras para los periodos secos.

Por Mercedes Arizmendi Redacción Notibaires24
Lluvias torrenciales y gestión del agua: qué hacer cuando sobra y escasea

La alerta por lluvias torrenciales, ríos desbordados y carreteras inundadas vuelve a poner en el centro la gestión del agua. Según la Aemet, las precipitaciones serán más frecuentes en el otoño y el invierno, aunque España no está a salvo de una nueva sequía.

David Carracero, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos especializado en hidráulica y energía, explicó a La Vanguardia que unos meses muy lluviosos no significan olvidar la falta de agua. “El agua será uno de los grandes retos de las próximas décadas”, alertó.

Para el especialista, la cuestión no será únicamente cuánto llueva, sino qué se hace con el agua cuando llega y cómo se prepara a la población para los periodos en que deja de hacerlo. “Que en un futuro abriremos el grifo y no saldrá agua es una idea que no debemos trasladar”, sostuvo.

El cambio climático hará que las lluvias sean cada vez más irregulares y el problema no será igual en toda España. Las zonas que concentran mucha población, turismo y agricultura, pero disponen de poca agua natural, son las que más preocupan. “Debemos prepararnos para una pluviometría más variable”, añadió.

“El problema no es cuánto llueve, sino cómo gestionamos el agua cuando está disponible”, insistió. En la práctica, significa aprovechar mejor el recurso cuando sobra para afrontar con más garantías los periodos de escasez.

Carracero recuerda que ahorrar agua sirve, pero pone el problema en perspectiva: si una ciudad sufre restricciones durante una sequía grave, no será porque una familia se haya duchado unos minutos de más. Evitar ese punto depende principalmente de que las administraciones hayan previsto necesidades e inversiones con años de antelación.

Hay otra cuestión menos visible: no basta con tener agua; tiene que poder consumirse. La seguridad del abastecimiento depende de disponer de agua suficiente, de calidad adecuada y de infraestructuras capaces de tratarla y distribuirla. Las reservas sirven de poco si después no se puede utilizar.

En los hogares, la media se sitúa en unos 128 litros por persona y día, y el baño es uno de los lugares donde más se desperdicia. “Las duchas demasiado largas, las cisternas antiguas o con fugas y los grifos abiertos mientras nos lavamos los dientes o nos afeitamos son consumos pequeños en apariencia, pero muy repetitivos en los hogares españoles”, explicó Carracero.

También existe la posibilidad de reutilizar el agua. Las aguas grises, procedentes de duchas o lavabos, pueden usarse para llenar cisternas de inodoros, y el agua de lluvia puede recogerse para ciertos usos domésticos. La dificultad es que estos sistemas requieren mantenimiento e instalaciones preparadas para evitar que el agua reutilizada se mezcle con la agua potable.

Por eso, el ingeniero recomienda prever estos sistemas desde el diseño del edificio siempre que sea posible. La clave de los próximos años será guardar y aprovechar mejor el agua cuando esté disponible para llegar preparados a los periodos secos. Mientras las grandes decisiones dependen de las administraciones, en casa queda una parte más sencilla: evitar gastar agua que realmente no necesitamos.

Con información de: Clarín - Último Momento.

Quién es
David Carracero
En contexto
Consumo medio
Antecedentes
Aemet

Preguntas frecuentes

¿Las lluvias frecuentes resuelven la falta de agua?
No. Un ingeniero hidráulico explicó que unos meses muy lluviosos no significan olvidar la falta de agua, porque la clave es gestionarla cuando llega y prepararse para los periodos secos.
¿Cuánto agua se consume en promedio en los hogares?
La media se sitúa en unos 128 litros por persona y día, según el ingeniero David Carracero.
¿Qué son las aguas grises?
Son aguas procedentes de duchas o lavabos que pueden aprovecharse para usos en los que no hace falta agua potable, como llenar cisternas de inodoros.
¿Por qué no alcanza con tener reservas de agua?
Porque la seguridad del abastecimiento depende de agua suficiente, calidad adecuada e infraestructuras capaces de tratarla y distribuirla.

Comentarios

Lector· hace unos minutos
Lo de las cisternas con fuga es real. En Quilmes vi varias casas con el agua corriendo toda la noche y nadie lo repara.
Lector· hace unos minutos
Me parece bien que no se culpe a la familia por la sequía, pero también hay que recordar que los hábitos suman en el consumo diario.
Lector· hace unos minutos
En el sur del conurbano cuando llueve fuerte se inunda todo y después se habla de aprovechar el agua de lluvia. Falta infraestructura.
Lector· hace unos minutos
Totalmente de acuerdo. Sin cloacas y sin desagües, cualquier sistema de reutilización queda en el papel.
Lector· hace unos minutos
Lo de las aguas grises suena interesante, pero en un edificio viejo no se puede prever desde el diseño. ¿Quién paga la obra?
Lector· hace unos minutos
En mi edificio en Flores ya se discute por la cuota. Si no hay mantenimiento, el depósito se vuelve un problema.
Lector· hace unos minutos
Me gustó que el ingeniero diga que no hay que asustarse con el grifo vacío, pero sí hay que planificar con años de anticipación.
Lector· hace unos minutos
Planificar con años de anticipación es justo lo que no se ve en muchas obras públicas. Ojalá pase.
Lector· hace unos minutos
128 litros por persona y día me parece mucho. En mi casa tratamos de acortar las duchas y cerrar el grifo al afeitarnos.
Lector· hace unos minutos
Cierto, pero si la cañería tiene presión baja o el tanque no sube, no alcanza con el esfuerzo individual.

Con información de Clarin - Ultimo Momento.