La emergencia librera que pide la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines se instaló en el debate cultural mientras México propone una tasa cero para pequeñas y medianas librerías.
El reclamo argentino llega con números duros: caída del 25% en ventas de ejemplares y 41% menos de facturación real frente a 2023, según la Falpa.
La Fundación El Libro sumó su respaldo y alertó por una combinación que considera alarmante: una caída real de la facturación del 41,5% frente a un aumento del 31,1% en costos operativos entre 2023 y 2026.
En el otro lado del mapa, la Secretaría de Cultura de México incluyó en el Paquete Económico 2027 una propuesta de tasa cero para pequeñas y medianas librerías, con un beneficio fiscal estimado entre 200 y 250 millones de pesos anuales.
La medida fue presentada ante la Cámara de Diputados y elaborada con el Fondo de Cultura Económica, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Servicio de Administración Tributaria, según el comunicado oficial.
El objetivo declarado es mejorar la liquidez de las librerías nacionales, favorecer su permanencia y reconocerlas como parte de la infraestructura cultural del país, en un contexto donde el acceso al libro y la lectura se plantean como prioridad.
El comunicado oficial precisó que se presentaron acciones para fortalecer de manera integral el ecosistema del libro, apoyar a librerías y editoriales mexicanas, renovar los acervos de las bibliotecas públicas y ampliar el acceso de la población a la lectura.
En su conferencia matutinal del 20 de agosto, la mandataria mexicana sostuvo que no es una buena noticia que cierre una editorial y que hay que ver de qué manera se puede apoyar.
La iniciativa se da después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidiera revisar el cierre de Ediciones Era por problemas financieros. El sello, con autores como José Revueltas, Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis, anunció la suspensión de sus actividades tras 66 años de trayectoria.
Además, la Secretaría de Cultura destinará 50 millones de pesos de su presupuesto de 2026 a la adquisición de libros para renovar los acervos de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, con una convocatoria dirigida a editoriales independientes, pequeñas y medianas.
Para Paco Ignacio Taibo II, director del FCE, la tasa cero al IVA es una vieja demanda que ya había sido planteada por entidades públicas y por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana.
El contraste regional es evidente: mientras en Argentina se pide una emergencia para frenar el cierre de librerías, en México se avanza con una política fiscal que busca sostener el ecosistema del libro, apoyar a editoriales y ampliar el acceso de la población a la lectura.
Con información de: Clarín, EFE.

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