12/06/2026 · 09:01

La obsesión por la composición corporal: nueva trampa de los trastornos alimentarios

Especialistas alertan sobre el peligroso giro de la obsesión por el peso hacia la composición corporal, que puede derivar en trastornos como la vigorexia. El foco excesivo en músculos y grasa corporal preocupa a profesionales de la salud mental en Buenos Aires.

Por Diego Sanmartino Redacción Notibaires24
La obsesión por la composición corporal: nueva trampa de los trastornos alimentarios

La moda de medir la composición corporal en lugar del peso tradicional está generando una nueva forma de obsesión que preocupa a especialistas en trastornos alimentarios de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Lo que comenzó como un avance científico para entender mejor el cuerpo humano se está convirtiendo en una trampa peligrosa que puede derivar en patologías como la vigorexia.

La composición corporal se refiere a la distribución de agua, grasa, hueso y músculo en el organismo. El agua representa entre el 50% y 65% del peso total, mientras que el tejido adiposo constituye del 15% al 25% del peso corporal, con diferencias significativas entre hombres y mujeres.

Las mujeres mantienen aproximadamente un 25% de grasa corporal durante toda su vida, el doble que los hombres, quienes promedian un 15%. Esta diferencia tiene una explicación biológica: es esencial para conservar la fertilidad femenina.

El problema surge cuando esta información científica se transforma en obsesión. Profesionales de la salud mental de hospitales porteños reportan un aumento en consultas relacionadas con la preocupación excesiva por el porcentaje de masa muscular y la distribución de grasa corporal.

La clasificación de la grasa según su ubicación también alimenta estas obsesiones. La grasa subcutánea, que representa el 80% del total, se encuentra debajo de la piel, mientras que la grasa visceral rodea órganos internos como hígado, páncreas e intestinos. Aunque esta última representa menos del 10% del total, es la más peligrosa para la salud cardiovascular.

Durante décadas, el Índice de Masa Corporal (IMC) fue el estándar para diagnosticar obesidad. Se calcula dividiendo el peso en kilos por el cuadrado de la altura en metros. Sin embargo, este método tiene limitaciones: un deportista con músculos desarrollados puede tener IMC elevado sin tener exceso de grasa.

Para medir la composición corporal se utilizan métodos como la bioimpedancia, que mide la resistencia de los tejidos al paso de corriente eléctrica, o técnicas más avanzadas como densitometría y resonancia magnética. La circunferencia de cintura también se ha convertido en un indicador clave del riesgo cardiometabólico.

El peligro radica en que esta información técnica está siendo malinterpretada por personas sin formación médica, generando nuevas formas de trastornos alimentarios y dismorfias corporales que requieren atención profesional especializada.

En contexto
Diferencias por género
Antecedentes
Limitaciones del IMC

Preguntas frecuentes

¿Qué es la composición corporal y por qué importa?
Es la distribución de agua, grasa, hueso y músculo en el cuerpo. Permite un diagnóstico más preciso que el peso tradicional para evaluar la salud.
¿Cuál es la diferencia entre grasa subcutánea y visceral?
La subcutánea está bajo la piel (80% del total), la visceral rodea órganos internos (10%) pero es más peligrosa para enfermedades cardiovasculares.
¿Puede la obsesión por la composición corporal ser peligrosa?
Sí, puede derivar en trastornos como vigorexia o nuevas formas de dismorfias corporales que requieren atención profesional.

Comentarios

Lector· hace unos minutos
Yo caí en esta trampa. Dejé de pesarme pero me obsesioné con el porcentaje de grasa. Al final es lo mismo, cambié una obsesión por otra.
Lector· hace unos minutos
En el gym todos hablan de esto ahora. Hay pibes que se matan entrenando porque quieren llegar a 8% de grasa corporal. Es una locura.
Lector· hace unos minutos
Como nutricionista confirmo que veo cada vez más pacientes obsesionados con estos números. La composición corporal es una herramienta médica, no para uso personal.
Lector· hace unos minutos
@El Tano mal ahí, yo también entreno pero hay que ser inteligente. 8% de grasa es para competencia, no para andar por la vida
Lector· hace unos minutos
A mí me ayudó entender que tengo poca masa muscular aunque peso poco. Ahora entreno fuerza y me siento mejor.
Lector· hace unos minutos
Todo bien con la ciencia pero la gente se vuelve loca con cualquier cosa. Antes era la balanza, ahora esto.
Lector· hace unos minutos
@LaFlaca33 está bien usar la info pero sin obsesionarse. El problema es cuando se vuelve compulsivo
Lector· hace unos minutos
En mi gimnasio de Zona Norte hay cada personaje midiendo todo con aparatitos. Se olvidan de que el ejercicio tiene que ser placentero.
Lector· hace unos minutos
Mi hija de 16 años me pidió que le compre una balanza de bioimpedancia. Le dije que ni loca, ya bastante presión tienen las chicas.
Lector· hace unos minutos
@Tere de Fisherton hiciste bien. A esa edad es re peligroso, se pueden obsesionar mal
Lector· hace unos minutos
Yo uso bioimpedancia pero como herramienta nada más. Una vez por mes, sin dramatizar. El tema es cuando se vuelve diario.
Lector· hace unos minutos
¿No era mejor cuando simplemente comíamos sano y hacíamos ejercicio sin medir tanto? Ahora todo es un número.

Con información de Clarin - Ultimo Momento.