El Kremlin elevó la tensión con la OTAN al advertir que Rusia podría usar armas nucleares si la Alianza bloquea el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania. La advertencia llegó mediante un documento que Moscú remitió a la Alianza Atlántica y que luego difundieron varias representaciones diplomáticas rusas en Europa.
Según el texto, Rusia recibió información sobre preparativos para establecer un bloqueo aéreo y naval contra la región rusa sobre el mar Báltico, separada territorialmente del resto del país. Moscú aseguró que empleará todos los recursos militares disponibles para impedir que el enclave quede aislado.
La embajada rusa en Irlanda calificó la situación como una preocupación para Moscú y rechazó que se trate de información falsa. "Esto es un asunto de gran preocupación para Rusia. La élite política europea, irresponsable y miope, está jugando un juego peligroso", señaló la misión diplomática.
En ese mismo mensaje, Rusia indicó que responderá ante cualquier intento de cortar las comunicaciones de Kaliningrado con el territorio ruso. "No deben equivocarse; Rusia estaría lista para usar todo su arsenal, incluidas armas nucleares, para defender su territorio si países de la OTAN intentan aislar la región de Kaliningrado del resto del país", manifestó la embajada en Irlanda.
El documento dirigido a la Alianza incluyó otra advertencia: Moscú podría ordenar ataques preventivos contra centros de decisión ubicados en países miembros de la OTAN en una fase temprana de un eventual conflicto. Las autoridades rusas no identificaron objetivos concretos ni detallaron qué hechos considerarían un bloqueo efectivo contra el enclave.
Las embajadas rusas en Reino Unido e Irlanda divulgaron los comunicados a través de Telegram, mientras que la representación en Bélgica transmitió el mensaje mediante TASS, la agencia estatal rusa. En las publicaciones, las misiones acusaron a dirigentes europeos de elevar la tensión y plantearon la posibilidad de responder con acciones militares o con ataques desestabilizadores mediante drones y sabotajes.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respaldó la posición de los diplomáticos y dijo que Moscú tomó nota de las declaraciones procedentes de varias capitales europeas. El funcionario mencionó especialmente a Polonia y cuestionó los pronunciamientos sobre el futuro de Kaliningrado.
"Hemos escuchado repetidamente declaraciones de Polonia y otros países europeos, declaraciones bastante indignantes que también aludieron al tema de Kaliningrado", declaró Peskov durante una rueda de prensa. "Es natural que nuestros diplomáticos intenten recordarles a los exaltados en Europa nuestros documentos de política sobre este asunto", agregó.
Peskov también señaló que la legislación rusa contempla una respuesta nuclear frente a acciones que amenacen o bloqueen una parte del territorio nacional.
La OTAN confirmó que recibió el mensaje por escrito y respondió a Moscú. Allison Hart, portavoz de la organización, sostuvo que la Alianza no preparó medidas ofensivas contra Kaliningrado y remarcó que sus ejercicios militares no representan un peligro para Rusia.
"Confirmamos que Rusia ha enviado un documento a la OTAN al que hemos respondido, destacando que la OTAN es una alianza defensiva y que ninguna de nuestras actividades o ejercicios representan un riesgo a ninguna parte de Rusia", indicó Hart en un comunicado. La portavoz condenó la advertencia rusa y rechazó de forma expresa la posibilidad de utilizar fuerza militar o armas nucleares. "Denunciamos firmemente la amenaza del uso de la fuerza, incluida cualquier retórica nuclear irresponsable", sostuvo.
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