El peronismo bonaerense ya muestra más de una docena de aspirantes para suceder a Axel Kicillof en la gobernación, en un escenario donde la mayoría son intendentes.
La disputa se da con reglas electorales inciertas y con la duda sobre si habrá unidad o una nueva prenda de negociación entre Cristina Kirchner y el actual mandatario.
Los jefes comunales buscan que el candidato provenga de un municipio, tras el triunfo en la elección anticipada del año pasado. El último antecedente de un intendente fue Eduardo Duhalde, hace un cuarto de siglo.
Los intendentes buscan rechazar la imposición del dedo y terminar con la tendencia, aunque admiten la posibilidad de un acuerdo.
Por el Movimiento Derecho al Futuro, se anotan Jorge Ferraresi, Julio Alak y Fernando Espinoza.
También suena Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura bonaerense y ex jefe comunal de San Martín, con la idea de definir por consenso en diciembre o marzo.
Ferraresi dejó la intendencia de Avellaneda y recorrió municipios del conurbano y del interior. En Vicente López, volvió a confrontar con Cristina Kirchner y dijo que ella eligió no conducirlo.
Sus palabras generaron críticas de la diputada Teresa García. En contrapunto, Alak busca erigirse como un candidato de cierto consenso.
Alak, alineado con Kicillof, mantiene vínculos con Cristina Kirchner y con referentes de su sector.
Espinoza, con el peso electoral de La Matanza, recorrió distritos de la Cuarta y la Sexta.
Fue reelecto la semana pasada en la Federación Argentina de Municipios y planteó que las candidaturas no deben resolverse en una oficina. El 17 de octubre será anfitrión del acto del MDF encabezado por Kicillof.
Katopodis integra el Gabinete bonaerense y se impuso en 2025 en la Primera Sección. Viene armando encuentros por regiones bajo el nombre Cuánto futuro cabe en la provincia de Buenos Aires.
Por el mismo espacio, Kicillof incluyó a Carlos Bianco, ministro de Gobierno y su mano derecha, como otro posible postulante.
El kirchnerismo aparece con Mayra Mendoza, que recorrió la provincia con encuentros sobre ¿Qué escuela queremos?
La mayoría coincide en que las PASO serían la manera más sensata para definir, aunque recuerdan el antecedente de 2015, cuando compitieron Aníbal Fernández y Julián Domínguez.
En Buenos Aires, el peronismo conservará margen por su control de la Legislatura. Si caen las PASO nacionales, bastaría una resolución de Kicillof para mantenerlas en categorías provinciales.
La interna se vuelve una prenda de negociación entre el gobernador y la ex presidenta, mientras ningún candidato asoma con ventaja clara.
Con información de Clarín, en Último Momento.

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