El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, celebró la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y la calificó como “un enorme triunfo del pueblo brasileño” y una derrota de Milei y su motosierra.
En diálogo con El Destape, el mandatario bonaerense sostuvo que el triunfo del Partido de los Trabajadores en Brasil desactivó la narrativa de un modelo exportable de ajuste, recorte de derechos y subordinación a intereses extranjeros.
“Fue un rechazo en el que influyó la motosierra de Milei, que pretende ser, incluso en otros países como España, un elemento de propaganda del sector de la ultraderecha para mostrarles que lo de Argentina es bárbaro, como que hay un éxito en esas políticas”, sostuvo Kicillof.
El gobernador destacó la capacidad de Lula para remontar una elección que muchos analistas daban por perdida, con cambios en la campaña y una movilización impresionante que terminó dando vuelta un resultado que parecía imposible.
Para Kicillof, el triunfo no fue solo mérito de la campaña del líder del Partido de los Trabajadores, sino también una decisión soberana del pueblo brasileño: “No estaban condenados a tener un presidente de ultraderecha”.
En el plano geopolítico, el mandatario provincial advirtió que, si Brasil se pintaba de ultraderecha, la situación de la Argentina a partir de las elecciones del año que viene era muy distinta, y consideró que el resultado representa un quiebre frente a una tendencia que parecía inexorable.
Kicillof también subrayó que el resultado constituye una derrota para la estrategia continental de Estados Unidos, porque, según dijo, hubo un intento de injerencia muy fuerte en la campaña electoral a través de Milei y del propio Trump.
El gobernador cuestionó la sumisión de Milei a la agenda norteamericana, con implicancias en los votos de la ONU, el acceso a recursos naturales y la agenda militar.
El gobernador también recordó episodios recientes de presión externa sobre el proceso político argentino, con Trump hablando de cómo tenían que votar acá y el secretario del Tesoro comprando pesos argentinos desde Estados Unidos.
Además, Kicillof no ocultó su preocupación de cara a las elecciones argentinas del año próximo, porque, según afirmó, hay una vocación de influir, impactar e incidir sobre el votante con apoyos y amenazas.
Sobre las enseñanzas que deja la campaña de Lula, el gobernador valoró su voluntad arrasadora, su convicción y su vínculo con el pueblo, al que, según dijo, le hizo comprender que “no había motosierra que le sirviera”.
Con información de: Infobae y El Destape.

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