El gobernador bonaerense Axel Kicillof enfrenta una encrucijada financiera que podría obligarlo a adelantar las elecciones provinciales de octubre de 2027 a abril del mismo año. Según fuentes cercanas al mandatario, la Provincia no tendría fondos suficientes para llegar a la fecha original con los pagos de sueldos al día.
La crisis fiscal se agrava por el conflicto con Nación. Desde La Plata aseguran que el gobierno de Javier Milei le adeuda a Buenos Aires $16,7 billones desde diciembre de 2023 hasta marzo de este año. La Provincia mantiene ocho demandas contra la administración nacional por estos fondos.
Esta situación se produce en un contexto donde Kicillof ya se mueve como candidato a la reelección. El gobernador intensificó su agenda política con actos casi diarios y una reciente incursión en Córdoba. También mantuvo contactos con estudiantes del Colegio Nacional Buenos Aires, donde egresó, aunque evitó fotografiarse con alumnos que portaban carteles de "Cristina libre".
Un estudio que llegó a manos del entorno de Kicillof reveló que la propuesta "Cristina libre" genera una caída de 20 puntos en la imagen del gobernador bonaerense, lo que explica su cautela ante ese tema.
Mientras tanto, en Casa Rosada se intensifican las especulaciones sobre el futuro de Victoria Villarruel como vicepresidenta. Tras el Adornigate y la crisis interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, varios nombres suenan para acompañar a Milei en 2027.
Patricia Bullrich emergió fortalecida de la crisis y ahora coquetea tanto con la candidatura a Jefe de Gobierno porteño como con la vicepresidencia. Sin embargo, dirigentes oficialistas consideran que Karina Milei tendría la última palabra sobre esa decisión.
Otros nombres que circulan incluyen a Martín Menem, por su cercanía con Karina Milei y "la portación de apellido". "Una fórmula Milei-Menem tendría un potencial interesante", reflexiona un dirigente oficialista. Incluso no se descarta una fórmula Milei-Milei, aunque persisten dudas sobre la imagen pública de la secretaria General de la Presidencia.
El escenario político se complica para ambos espacios. Mientras Kicillof debe resolver si adelanta las elecciones por problemas fiscales, Milei enfrenta las secuelas del Adornigate que expuso las internas oficialistas, tres meses después de su último triunfo político con la aprobación de la reforma laboral.

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