La tregua que Javier Milei intentó imponer entre su hermana Karina y su asesor Santiago Caputo durante el 25 de Mayo duró poco. Esta semana volvió a estallar la guerra interna en el Gobierno tras la intimación de la IGJ a la Fundación Faro para que informe sobre los donantes de los $5.000 millones que recaudó en 2024.
"Así estamos: la IGJ pasó de acorralar a Chiqui Tapia a investigar a los que trabajamos para la reelección de Milei", se quejaron desde el entorno de Caputo. La Inspección General de Justicia, que ahora conduce Alejandro Ramírez -cercano al ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques-, había estado bajo control del caputista Daniel Vítolo hasta su salida.
El requerimiento cayó como una bomba en Las Fuerzas del Cielo, donde no creen en casualidades. "Me están viniendo a buscar", fue la reflexión que le escucharon al asesor presidencial, quien decidió replegarse y bajar el perfil tras mostrarse en modo Peaky Blinders durante el Tedeum.
Desde el karinismo minimizan el tema y aseguran que "lo de Faro ya fue subsanado". Explican que se trata de un "requerimiento formal y habitual" cuando hay donaciones superiores a 40 salarios mínimos. Sin embargo, sobrevuelan viejas sospechas sobre el financiamiento de la fundación.
Las dudas apuntan a la supuesta presencia de empresarios de la casta entre los donantes, lo que contradiría el relato libertario. "Creen que hay aportes importantes de integrantes de la repudiada casta", admiten desde la secretaría general de Presidencia.
En 2024, la fundación registró donaciones por $4.957.118.605, coincidiendo con la llegada de Agustín Laje como director ejecutivo y Francisco Caputo, hermano de Santiago, como coordinador. La investigación llegó días después de que Laje se involucrara en la interna y relacionara la cuenta @periodistaRufus al entorno de Martín Menem.
El conflicto trasciende la IGJ e incluye el debate por los pliegos judiciales en el Senado y la estrategia electoral para 2027. Caputo no dejó pasar la investigación y escribió en X: "Debe ser una total casualidad que Hugo Alconada Mon haya escrito esta nota llena de falsedades contra la Fundación Faro".
Desde la sede de Faro, ubicada en Reconquista y Avenida Rivadavia, responden con desafío: "La Fundación es perfecta. No pueden ni van a encontrar nada ahí". El mensaje para Karina y los primos Menem es claro: "El vínculo de Javier con Santiago no lo puede destruir nadie".

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