La vicepresidenta Victoria Villarruel sufrió un nuevo revés judicial cuando el juzgado federal criminal correccional N°2 desestimó su denuncia contra el diputado libertario Luis Petri por llamarla "golpista". La decisión se basó en la inexistencia de delito, siguiendo el mismo criterio aplicado en casos anteriores contra periodistas.
El juez Sebastián Ramos concluyó que las expresiones del exministro de Defensa no constituyen ilícito alguno y descartó la configuración de delitos de acción pública. Villarruel había acusado a Petri por calumnias, injurias y hasta por "atentados contra el orden público", invocando el artículo 213 bis del Código Penal sobre coerción ideológica.
La controversia se originó cuando Petri cuestionó el rol institucional de la titular del Senado, afirmando que era "funcional a la oposición" por su actitud durante la apertura de sesiones ordinarias. En un cruce por X, el mendocino la catalogó directamente como "golpista", lo que desató la reacción legal de Villarruel.
Para la Justicia, estos dichos no reúnen los elementos necesarios para afectar el sistema democrático, como argumentaba la vicepresidenta. El fiscal Ramiro González había sostenido que las manifestaciones de Petri se inscribían en el marco del derecho a la opinión y la crítica política legítima.
"Las expresiones que nos ocupan, más allá de que puedan resultar susceptibles de cuestionamiento, no alcanzan el umbral de lesividad exigido por el tipo penal analizado", señala el fallo notificado el 22 de abril. La resolución reafirma el principio de "ultima ratio" en el derecho penal, priorizando la libertad de expresión en el debate político.
Tras conocerse la denuncia, Petri había redobladosus cuestionamientos, calificándola como una acusación "sin sentido" destinada únicamente a obtener "presencia mediática". El diputado insistió en que está concentrado en trabajar para el éxito del gobierno de Javier Milei, mientras cuestionó a quienes "nunca hicieron nada para ayudar" al oficialismo.
Este es el tercer revés judicial que recibe Villarruel en causas similares, después de que la Justicia desestimara sus denuncias contra los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi de A24. La serie de fallos adversos expone las dificultades de la vicepresidenta para judicializar las críticas políticas en su contra.
El conflicto entre Villarruel y sectores del oficialismo se intensificó tras los dardos del Presidente en la apertura de sesiones ordinarias, cuando Milei hizo alusión a quienes "se relamían" con sentarse en el sillón de Rivadavia. La tensión interna en La Libertad Avanza quedó expuesta públicamente a través de estos cruces judiciales y mediáticos.

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