El emblemático Luna Park seguirá intacto por ahora. La Cámara de Apelaciones porteña ordenó este viernes la suspensión inmediata de todas las obras de remodelación y demolición que iba a llevar a cabo DF Entertainment, la empresa a cargo de la explotación del histórico estadio de Bouchard al 400.
El fallo de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo significó un duro revés para la multinacional asociada con Live Nation, que había invertido US$ 34 millones en el proyecto de transformación del mítico recinto porteño.
Los jueces Hugo Zuleta, Gabriela Seijas y Horacio Corti dispusieron que existen elementos suficientes para presumir que el proyecto podría vulnerar las normativas vigentes. Entre los puntos más críticos, señalaron que la obra afectaría más del 20% de la superficie del inmueble, lo que activa requisitos legales más estrictos para un Monumento Histórico Nacional.
El Luna Park permanece cerrado desde hace más de un año. El último espectáculo se realizó el 29 de diciembre de 2024, con Abel Pintos y Luciano Pereyra como protagonistas. Desde entonces, el estadio que vio nacer leyendas del boxeo como Carlos Monzón y Pascual Pérez quedó envuelto en una batalla judicial.
La Cámara consideró acreditados los requisitos de "verosimilitud del derecho" y "peligro en la demora", argumentando que tratándose de un Monumento Histórico Nacional, cualquier intervención podría generar daños irreparables si se ejecuta antes de una evaluación judicial completa.
Todo comenzó cuando los propietarios del lugar, la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y Cáritas, representadas por el Arzobispado de Buenos Aires, licitaron la concesión del Luna Park. De 10 empresas que se presentaron, eligieron a DF Entertainment, que se asoció con el gigante estadounidense Live Nation.
El contrato establecía un plazo inicial de 20 años, con posibilidad de extenderlo por otros 20, y fijaba un canon mínimo anual de US$ 1.000.000. La intención de la Iglesia era dejar de cargar con la gestión diaria del estadio que forma parte del paisaje porteño desde 1932.
El recurso de amparo que frenó las obras fue presentado en diciembre pasado por el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien advirtió que los trabajos eran inconstitucionales. El Luna Park tiene "Nivel de Protección Estructural" otorgado por la Ciudad de Buenos Aires y es Monumento Histórico Nacional desde 2007.
La paralización durará hasta que se dicte una resolución definitiva que determine si el proyecto puede avanzar o debe ser reformulado. Mientras tanto, el estadio que albergó combates históricos y recitales memorables permanece cerrado, a la espera de que la Justicia defina su futuro.
Para los vecinos de San Telmo y Puerto Madero, el Luna Park representa mucho más que un estadio: es parte de la identidad cultural porteña y un símbolo de la historia deportiva y artística de la Ciudad de Buenos Aires.

Comentarios