La justicia porteña le dio luz verde a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para avanzar con la construcción de un templo en pleno centro porteño, en una decisión que marca un nuevo capítulo en una polémica que se extiende por más de 15 años.
La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo revocó por unanimidad la medida cautelar que había suspendido el permiso del gobierno porteño para la construcción del templo en la histórica manzana de Santa Catalina de Siena, en San Nicolás.
El fallo deja sin efecto la restricción dictada en primera instancia tras la presentación de la ONG Basta de Demoler en diciembre pasado. La organización había cuestionado la decisión técnica de la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUr) de darle viabilidad al proyecto.
Desde la dirección de la iglesia mormona consideran que es el fin del conflicto, aunque reconocen que Basta de Demoler podría apelar al Tribunal Superior. "Si bien podrían intentar seguir cuestionando el actuar del GCBA, esto no impediría que el proyecto del templo continúe con su trámite de autorización", señalaron fuentes de la institución religiosa.
El proyecto consiste en una mole art déco diseñada por el prestigioso estudio de arquitectos Bodas Miani Anger (BMA), que ya fue presentado públicamente. Sin embargo, los mormones aún no iniciaron los trámites de autorización de obra en la Ciudad, por lo que todavía necesitan el permiso de obra de rigor.
La polémica se centra en la manzana delimitada por San Martín, Viamonte, Reconquista y avenida Córdoba, que originalmente pertenecía en su totalidad a la congregación de Santa Catalina, el primer convento de monjas de Buenos Aires establecido en 1745.
La ONG Basta de Demoler impulsa la expropiación de las tierras para que sean declaradas de utilidad pública y adquiridas por la Ciudad para la construcción de una plaza. Actualmente hay un proyecto de ley en la Legislatura presentado el año pasado con este objetivo.
Los activistas argumentan que el proyecto "transgrede las normas del Área de Protección Histórica", ya que se encuentra dentro del APH 51-Catedral al Norte. Además, destacan el valor arqueológico del lugar, donde las monjas tenían dos camposantos y cultivos, actividad que fue investigada por arqueólogos urbanos con impulso del propio gobierno porteño.
Las décadas del 60 y 70 marcaron un quiebre para esta manzana histórica: las funciones del convento se mudaron y tres cuartas partes de las tierras se vendieron. Primero la esquina de Córdoba y San Martín, donde se construyó la torre y galería actuales, y luego la mitad de la manzana entre Reconquista, Córdoba y Viamonte.
Este proceso de ventas fue habilitado por la Arquidiócesis de Buenos Aires, pese al importante valor histórico y arqueológico del lugar que registra la etapa colonial de la Ciudad.

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