A un año del escándalo judicial que conmocionó a los tribunales bonaerenses, la causa penal contra la ex jueza Julieta Makintach permanece frenada por recursos legales. La magistrada, destituida en noviembre pasado por filmar un documental durante el juicio por la muerte de Maradona, aún no fue citada a indagatoria junto a su cómplice.
El 15 de mayo de 2025 marcó el inicio del destape de una maniobra sin precedentes en la justicia argentina. Ese día, durante una audiencia del juicio por la muerte del astro del fútbol, los integrantes del tribunal cambiaron sus roles de manera inusual, dejando a Makintach con la silla de mayor poder en el debate. Lo que parecía una simple irregularidad procesal era en realidad parte de una estrategia para protagonizar su propio film.
El abogado Julio Rivas, defensor de Leopoldo Luque, fue quien destapó la trama al identificar a dos supuestos productores infiltrados en el público: María Lía Vidal Alemán y Juan D'Emilio. Ambos se presentaron como escritores, pero resultaron ser la mejor amiga y un conocido de la magistrada, respectivamente. La denuncia de Fernando Burlando terminó de confirmar las sospechas.
La investigación a cargo de los fiscales Carolina Asprella, Cecilia Chaieb y José Amallo de la UFI N°1 de San Isidro reveló material comprometedor: videos de Makintach hablando a cámara y desfilando por los pasillos del Palacio de Justicia de San Isidro. Los hallazgos fueron tan graves que provocaron la nulidad del juicio por Maradona que se desarrollaba en ese momento.
La ex jueza fue destituida unánimemente en noviembre de 2025 por el Jurado de Enjuiciamiento presidido por Hilda Kogan, presidente de la Suprema Corte Bonaerense. Los cargos incluyen cohecho pasivo, violación de deberes de funcionario público, abuso de autoridad y peculado de servicios.
Sin embargo, el proceso penal está paralizado. Makintach presentó un recurso de inaplicabilidad de ley ante la Suprema Corte bonaerense, lo que impide que los fiscales avancen con la indagatoria. Fuentes judiciales consultadas por este medio confirmaron que su desplazamiento aún no quedó firme.
Su cómplice, María Lía Alemán, quien admitió ser la ideóloga del documental tanto en escritos judiciales como en su declaración durante el jury, tampoco fue citada a indagatoria. Los fiscales esperan interrogar primero a Makintach para especificar los delitos que se le endilgarán a su amiga.
Quedaron fuera del proceso Juan D'Emilio y José Arnal, dueño de la productora La Doble S.A., por pruebas insuficientes. Para los investigadores, Arnal actuó confiado en que tenía autorización judicial para el film, sin conocer las irregularidades de la magistrada.
El escándalo no solo manchó la imagen de la justicia bonaerense sino que evidenció las fallas en los controles internos de los tribunales. La causa, que prometía ser un hito en la lucha contra la corrupción judicial, permanece en un limbo legal que genera frustración en el ámbito jurídico y la opinión pública.
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