Los tribunales de San Isidro volvieron a ser escenario de alta tensión en la 16° audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. El TOC N°7 enfrentó nuevas amenazas de nulidad del proceso y el pedido de detención de una testigo de 72 años por incurrir en contradicciones durante su declaración.
El foco de la controversia estuvo puesto en Nelsa Pérez, trabajadora jubilada de la empresa Medidom, que presta servicios de enfermería a Swiss Medical para internaciones domiciliarias. La mujer generó malestar entre la acusación al contradecir declaraciones previas ante los fiscales, insistiendo en que brindaban "cuidados domiciliarios" y no internaciones.
La diferencia entre ambos conceptos no es menor para el caso. Mientras que la internación domiciliaria implica trasladar prestaciones hospitalarias al hogar del paciente, los cuidados domiciliarios tienen un carácter meramente asistencial. Para Maradona, tanto su familia como sus médicos personales habían solicitado una internación domiciliaria, aunque según surgió en el debate, habría recibido únicamente cuidados.
El Ministerio Público Fiscal volvió a cuestionar el testimonio de Mariana Flichman, quien declaró el martes pasado como perito de parte en la Junta Médica por la imputada Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga. La revelación de que Flichman también trabajaba como gestora de riesgos de Swiss Medical llevó a los acusadores a pedir la exclusión de su informe por falta de imparcialidad.
Ante esta situación, el abogado de Forlini, Nicolás D'Albora, lanzó una advertencia que podría poner en jaque todo el proceso: "Si prospera el pedido para excluir su informe, pedirá la nulidad de toda la Junta Médica". Esta decisión podría anular la prueba más importante de la acusación en la causa.
"La nulidad de la junta médica correspondería absolutamente porque fue producida a partir de la deliberación conjunta. Flichman suscribió con todos. Así que les pedimos que no censuren una prueba que para esta defensa es central para el caso", sostuvo el letrado ante los jueces.
Durante la declaración de Pérez, las contradicciones fueron tan evidentes que los abogados solicitaron que fuera retirada de la sala para pedirle al tribunal que le recordara las consecuencias penales del falso testimonio. Incluso remarcaron que "esto ya pasó en el juicio del año pasado", en referencia al proceso anterior que fue anulado.
El juez Alberto Gaigle intervino para calmar los ánimos, advirtiendo a todos los abogados que estaban "contaminados por el juicio anterior" y pidiendo que nunca más usen el debate previo como argumento. Cuando la testigo regresó a la sala, le dijo: "Le pido por favor que declare la verdad y no beneficie a nadie. Yo le voy a dar el beneficio de la duda".
El juicio por la muerte del Diez continúa en los tribunales de San Isidro con ocho imputados, incluyendo médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud que atendieron a Maradona en sus últimos días en la casa de Tigre donde falleció el 25 de noviembre de 2020.

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