El Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) enfrenta serios retrasos en el juicio por los Cuadernos de las Coimas, el expediente que reconstruyó el circuito de sobornos del ex Ministerio de Planificación Federal durante el gobierno de Cristina Kirchner. De las 43 declaraciones testimoniales programadas para mayo, solo se lograron tomar siete.
El debate oral, a cargo de los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, debe procesar las declaraciones de 441 testigos aceptados en un proceso que involucra a 86 imputados, incluida la ex presidenta como principal acusada.
"Inevitablemente, eso obliga al Tribunal a reprogramar el listado de testigos lo que deviene en una dilación aún mayor del debate", explicó una fuente judicial. El cronograma se ve afectado por diversas circunstancias que modifican constantemente la agenda pautada.
Los abogados defensores señalan que con 86 partes involucradas es imposible acelerar el proceso de declaraciones testimoniales. Algunos testigos pueden ser desistidos si se considera que otros ya expusieron información similar, pero la complejidad del caso mantiene la lista extensa.
Durante las audiencias, el juez Méndez Signori oficia de "árbitro" cuando surgen diferencias entre defensas y fiscalía sobre la pertinencia de ciertas preguntas. Este proceso demanda tiempo considerable, especialmente con solo dos audiencias por semana.
El próximo martes 2 de junio están previstos como testigos el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el financista Jorge Leonardo Fariña y la ex diputada Mariana de Jesús Zuvic. Es la tercera vez que se modifica la fecha para sus declaraciones.
Con más de 400 testigos pendientes, considerando que el Ministerio Público desistió de 200, los cálculos extraoficiales indican que se necesitará al menos un trimestre más al ritmo actual. El tribunal informó que durante la feria judicial de invierno el debate no será interrumpido para garantizar continuidad.
La situación se complica considerando que los 86 imputados pueden solicitar declarar cuando lo deseen según su estrategia de defensa, y luego vendrá la etapa de alegatos. En Comodoro Py nadie arriesga plazos, pero ni los más optimistas creen que habrá sentencia durante el año electoral.

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