El médico Aníbal Lotocki volvió a declarar este miércoles en el juicio por la muerte de un paciente y las lesiones denunciadas por cinco mujeres, que lo acusan de mala praxis.
Frente al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17, defendió el uso del metacrilato y cuestionó las pericias del Cuerpo Médico Forense.
Sostuvo que el producto tenía respaldo científico y recordó su popularidad en un congreso en España en 2009: “Era la vedette del momento”.
Durante la ampliación de su indagatoria, negó haber aplicado relleno intramuscular a una de las cinco denunciantes que declaró ese día y rechazó que algunas secuelas fueran permanentes. “Son permanentes mientras no se hagan tratamientos”, afirmó al referirse a manchas y pequeñas dilataciones vasculares.
El debate comenzó el 12 de agosto. Lotocki está acusado de homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Rodolfo Christian Zárate, ocurrida en abril de 2021 después de una cirugía estética.
También enfrenta cargos por lesiones gravísimas reiteradas por los casos de cinco mujeres intervenidas entre 2009 y 2021.
Antes de responder por el caso de la denunciante, dedicó parte de su exposición a explicar la historia de los materiales de relleno, sus concentraciones y las técnicas que utilizaba. Describió al metacrilato como un producto que, en su momento, se consideraba “ideal” y aseguró que sus aplicaciones estaban respaldadas por indicaciones de los fabricantes, bibliografía y documentación incorporada al expediente.
“No hay evidencia científica que pueda decir que el metacrilato provoca ni insuficiencia renal ni ninguna otra enfermedad”, afirmó. También sostuvo que el material no migra y cuestionó los estudios citados para vincularlo con determinadas enfermedades.
La relación entre el producto y la muerte de Silvina Luna es uno de los ejes de otra investigación judicial. En septiembre pasado, una junta médica confirmó que el producto que Lotocki le inyectó a la modelo dañó sus riñones.
Al referirse a la modelo, puso el foco en las denuncias que recibió después de su deceso. Aseguró que fueron como “veintipico” y las vinculó con una “campaña mediática”. Entre ellas ubicó la presentación de la paciente que declaró este miércoles.
Sus críticas a las pericias se concentraron en varios puntos. Objetó que se identificaran nódulos como granulomas sin biopsias y sostuvo que algunos informes presentaban como complicaciones cambios que él consideraba propios del efecto del relleno.
Según su planteo, las manchas y las pequeñas dilataciones vasculares podían tratarse, mientras que los granulomas podían extraerse mediante intervenciones puntuales.
Tras un cuarto intermedio, Lotocki se refirió al tratamiento de la denunciante. Reconoció haberla atendido en 2009, pero aseguró que le realizó una aplicación superficial de metacril al 10% para la celulitis, y no un aumento de glúteos.
Para sostener esa diferencia, señaló que la descripción de la propia paciente —una atención en consultorio, sin estudios prequirúrgicos ni anestesia— coincidía con el procedimiento que él decía haber realizado.
En cambio, explicó que los aumentos de volumen que practicaba requerían una lipoaspiración previa y se hacían en un quirófano.
“Si el paciente tiene un producto intramuscular, no se lo coloqué yo”, sostuvo. Ese punto motivó una de las preguntas centrales de la fiscalía.
La acusación le recordó que la mujer había declarado que, después de atenderse con él, no recibió intervenciones de otro profesional. También mencionó que el informe del Cuerpo Médico Forense había detectado imágenes nodulares tanto en el tejido subcutáneo como en ambos músculos glúteos mayores.
Consultado sobre cómo explicaba ese hallazgo si la aplicación había sido superficial, Lotocki insistió en que no colocó el producto en esa zona.
Con información de: Infobae.

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