El juicio oral por los casos Hotesur y Los Sauces volvió a avanzar con una nueva audiencia en la que se repasó el tramo de la acusación que describe, de manera cronológica, las irregularidades que la acusación judicial atribuye a la maniobra de lavado de dinero vinculada a la familia Kirchner.
La hipótesis central de la acusación judicial sostiene que las dos empresas funcionaron como vehículos de reciclaje de fondos ilegales provenientes de las licitaciones de obra pública vial en Santa Cruz y de beneficios otorgados a empresarios afines, un concepto del que Cristina Kirchner siempre buscó desligarse.
El requerimiento de elevación a juicio en la causa Los Sauces, cuya lectura comenzó el viernes en la primera audiencia del juicio oral y continuó el lunes, reforzó el concepto que la acusación expone sobre el vínculo entre los ex presidentes y el empresario Lázaro Báez, señalado como el mayor contratista vial de Santa Cruz y como “amigo personal y socio comercial” de los ex presidentes.
Según el relato de la acusación, las operaciones que unieron el patrimonio del Grupo Austral con el de la familia Kirchner se apoyaron en una matriz común de presunto lavado de dinero y retornos a través de la actividad hotelera e inmobiliaria, con Hotesur y Los Sauces como estructuras centrales.
El esquema descrito consistía en la simulación de alquileres de propiedades y en la contratación de plazas hoteleras por parte de compañías de los grupos empresariales de Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, con firmas como Austral Construcciones, Kank y Costilla, Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia.
De esa manera, la acusación sostiene que el dinero ingresaba formalmente y de forma periódica al patrimonio de los exmandatarios, mientras las empresas de la familia Kirchner operaban en el esquema de alquileres y plazas hoteleras.
En la audiencia, la acusación ubicó a Cristina Kirchner y a Máximo Kirchner a la cabeza de los señalados por asociación ilícita, en carácter de jefa y organizador, respectivamente. A la ex presidenta también se le imputan lavado de dinero y recepción de dádivas.
La continuidad del juicio, que se extendió desde la primera audiencia del viernes hasta el lunes, muestra que el debate se concentra en la forma en que se habrían canalizado los fondos a través de la actividad inmobiliaria y hotelera, y en el rol de los empresarios que, según la acusación, operaron junto a la familia Kirchner.
La audiencia continuó a partir de las 10 de la mañana por los casos Hotesur y Los Sauces, las dos empresas de la familia Kirchner investigadas por lavado de dinero.

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