Los jubilados de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires enfrentan una nueva estocada del ajuste neoliberal: el poder de compra de sus haberes se desplomó 12,7% en los últimos dos años, según reveló un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).
El haber medio por beneficiario se ubicó en $722.027 al mes de diciembre, registrando una caída del 0,9% en términos reales respecto de septiembre. Pero el dato más alarmante surge al comparar con noviembre de 2023, mes anterior al cambio de gobierno: la pérdida del poder adquisitivo alcanza el 12,7%, consolidando una política de empobrecimiento sistemático de los adultos mayores.
El deterioro no es casualidad sino consecuencia directa de las decisiones del gobierno libertario. El bono previsional permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024, una medida que castiga a 3 millones de personas, el 48,8% de los beneficiarios titulares del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
"La decisión de fijar el Refuerzo en $70.000 implicó una reducción tendencial de la movilidad", explica el informe de ASAP. En 2025, esta medida provocó una reducción del 5,2% interanual en la movilidad del haber mínimo con refuerzo. El impacto del bono se desplomó: pasó de representar el 52% del haber mínimo en diciembre 2023 al 18,9% en diciembre 2025.
La situación se agrava cuando se amplía la perspectiva temporal. En los últimos cuatro años, el deterioro del haber medio previsional ronda el 24%, evidenciando una política de ajuste que trasciende gobiernos pero que se profundizó dramáticamente con la gestión actual.
El informe también señala el impacto de la Pensión Universal al Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% del haber mínimo más el bono congelado. "Desde su creación el gasto en PUAM tuvo una tendencia ascendente hasta el segundo semestre de 2023 para luego decrecer", indica ASAP, marcando otro retroceso en la protección social.
Paradójicamente, la caída real del haber previsional "no fue mayor" porque la ANSeS estuvo ajustando los haberes de jubilados que recurrieron a la Justicia y obtuvieron sentencia firme, aunque dejando indefinido el pago de la retroactividad. Una vez más, los derechos se conquistan en los tribunales ante la desidia del Estado.
El estudio de ASAP contextualiza esta debacle: "Con la agudización de la inflación, la movilidad cayó fuertemente en términos constantes desde diciembre 2017". Hacia febrero de 2024 "se verificó una caída sustantiva de la movilidad y de los salarios, luego de la devaluación de diciembre de 2023".
Para los 2,8 millones de jubilados que viven en el Área Metropolitana de Buenos Aires, estos números representan decisiones cotidianas entre medicamentos y alimentos, entre calefacción y transporte. El modelo dolarizador no solo destruye el presente de los adultos mayores sino que hipoteca el futuro previsional de millones de trabajadores.

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