Un joven de 17 años perdió los ahorros para la universidad tras comprar un Mercedes-Benz C63 AMG de 2019 por 58.000 dólares en el sur de California.
Se trata de Arrod Berjis, estudiante de último año de secundaria, que relató a ABC Chicago que el vehículo estaba a un precio inferior al mercado y pensaba restaurarlo para venderlo con ganancia.
El hecho ocurrió al sur de California y combina una presunta estafa con un posible error administrativo del Departamento de Vehículos Motorizados.
El problema surgió cuando, meses después, descubrió que el título de propiedad recibido podía ser inválido. La policía investiga qué ocurrió realmente mientras el adolescente intenta recuperar el dinero que había reservado para continuar sus estudios.
Según su versión, el auto fue publicado en la plataforma Autotrader. Antes de pagar, tomó precauciones: pidió un informe de Carfax y fue con el vendedor a una oficina del DMV para revisar los papeles.
Berjis sostuvo que un empleado del organismo le confirmó en varias oportunidades que no había deudas pendientes y que podía avanzar con la compra. Con esa información, completó la operación y durante tres meses destinó tiempo y dinero a reparaciones.
El joven incluso consiguió un posible comprador, pero la venta no se concretó. La noche anterior a la operación, el auto desapareció. Primero creyó que se lo habían robado y llamó al Departamento de Policía de Los Ángeles.
Tras la denuncia, lo derivaron a una empresa de remolque, donde le explicaron que el vehículo había sido incautado por orden de Carvana. La empresa reclamaba derechos sobre el auto debido a una deuda anterior.
Para Berjis, el caso pudo deberse a un error administrativo o a una maniobra fraudulenta. Además afirmó que la identidad del vendedor y los documentos presentados resultaron ser falsos, lo que complicó las averiguaciones.
El caso puso en evidencia los riesgos de adquirir un auto usado sin verificar exhaustivamente sus antecedentes. Para prevenir este tipo de situaciones, se recomienda solicitar uno o más informes sobre el historial del automóvil y consultar directamente con el DMV para comprobar que el título no tenga gravámenes pendientes ni antecedentes de daños graves.
Mientras tanto, el joven aguarda una solución que le permita recuperar los fondos para ingresar a la universidad. La investigación sigue abierta y, por ahora, aún no hay detalles adicionales sobre la identidad del vendedor ni sobre la causa exacta de la incautación del vehículo.
El caso sigue abierto.
Con información de: Clarín - Último Momento.

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