El ex secretario de Obras Públicas José López tramita su jubilación desde la cárcel de Ezeiza y, según los informes citados por Clarín, al salir quiere dar clases de matemática y física.
En uno de los trabajos interdisciplinarios, el ex funcionario dijo: “Hice una de más para tener poder” dentro del gobierno de los Kirchner. La frase forma parte del material que evaluó su posible libertad condicional.
El juez federal Rodrigo Giménez Uriburu rechazó la libertad condicional y ordenó un tratamiento psicológico específico sobre sus condenas por corrupción.
El magistrado fue parte del tribunal que lo condenó junto a Cristina Kirchner en la causa Vialidad.
López cumple una pena unificada de 13 años que vence el 16 de diciembre de 2030. La sentencia fue reducida en dos meses por cursos realizados en la cárcel.
La pena integra tres condenas: seis años por los bolsos con nueve millones de dólares, otros seis años por Vialidad y un año y siete meses por portación ilegal de una carabina.
Todas las condenas están confirmadas y además tiene inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. El ex funcionario tiene otras causas: está siendo juzgado por los cuadernos de la corrupción junto a Cristina Kirchner.
En julio fue condenado a cinco años de prisión por el caso Skanska y el mes pasado a dos años y nueve meses por el programa Sueños Compartidos.
López tuvo dos etapas en prisión. La primera fue en junio de 2016, cuando fue detenido en el convento de monjas de General Rodríguez con los bolsos con los millones.
Estuvo en la cárcel federal de máxima seguridad Ezeiza hasta 2021, cuando fue liberado tras ser arrepentido en la causa de los cuadernos.
La segunda etapa comenzó el 17 de junio del año pasado, cuando quedó preso para cumplir la condena firme en Vialidad.
La defensa oficial pidió la libertad condicional porque López ya cumplió los dos tercios de la condena. Ante ese planteo, la justicia solicitó informes al Servicio Penitenciario Federal.
La División Servicio Criminológico informó que desde el año pasado está en la fase de socialización, tiene conducta ejemplar diez y concepto regular tres, sin sanciones.
El informe agregó que, ante sus condenas, “reconoce su participación”, expresa arrepentimiento y muestra una incipiente reflexión sobre las consecuencias de su conducta transgresora.
Pero la conclusión fue que, por la fase de tratamiento y por su concepto regular tres, “no reúne al presente la totalidad de los requisitos legalmente estipulados” y posee un pronóstico de reinserción social desfavorable.
El área de Psicología señaló que López registra “falta de implicancia subjetiva frente al delito cometido” y una elaboración parcial y superficial de su conducta.
Los profesionales también advirtieron que no hay evidencias claras de arrepentimiento ni de una comprensión profunda del daño causado. El ex funcionario no trabaja en la cárcel, aunque en su primera detención se desempeñaba en el taller que confeccionaba bolsas.
Los informes agregan que, en caso de quedar en libertad, tiene un domicilio, según el texto citado por Clarín.
Con información de: Clarín - Último Momento.

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