El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, marcó territorio político este domingo al reclamar un espacio propio para el PRO en las elecciones de 2027 y descartar que una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri termine beneficiando al kirchnerismo. La definición llega en un momento clave para el armado electoral del año próximo.
Durante una entrevista en Radio Mitre, el alcalde porteño fue categórico: "El PRO sin duda tiene un lugar en la política argentina". Para fundamentar su posición, recordó que la fuerza que fundó su primo gobierna tres distritos —contando a la Ciudad con el mismo estatus que una provincia— y numerosas intendencias en todo el país.
La estrategia de Jorge Macri apunta a consolidar una identidad diferenciada para el PRO de cara a 2027. "Nacimos a la política con el kirchnerismo enfrente, así que vamos a hacer todo lo posible para que eso no vuelva", subrayó, definiendo los ejes centrales del partido: institucionalidad, baja de impuestos y rechazo al retorno del kirchnerismo.
Respecto de la candidatura nacional, el jefe de Gobierno fue cauteloso pero firme. "A mí me gustaría que el PRO tenga candidato, pero habrá que ver, hay que esperar", dijo, confirmando que la Ciudad irá con nombre propio en los comicios, al igual que Entre Ríos, Chubut y Mar del Plata. Ante la consulta sobre una eventual postulación de Mauricio Macri, rechazó la lectura de que esa candidatura favorecería al kirchnerismo: "No comparto. Todo el mundo tiene derecho a competir y hacer su aporte".
La posibilidad de una confluencia con La Libertad Avanza tampoco quedó descartada, aunque Macri fijó condiciones. "Hay que ver cómo todo evoluciona", respondió, recordando que en las elecciones bonaerenses de 2023 el PRO y el oficialismo nacional fueron por separado, facilitando la reelección de Axel Kicillof. "La gente de provincia del PRO no lo descarta, pero tiene que haber voluntad de todas las partes", admitió.
Para respaldar su gestión, Jorge Macri enumeró medidas concretas: baja de ingresos brutos para trabajadores no profesionales, eliminación del impuesto de sellos a tarjetas de crédito y a créditos hipotecarios, y el avance en la concesión del canal de televisión de la Ciudad a un privado. Sobre este último punto, relató que el ENACOM intentó frenar la medida, aunque el gobierno porteño ganó en la justicia.
En materia económica nacional, el alcalde fue cauto pero esperanzado. Expresó su deseo de que el ajuste se traduzca en mejoras para los ciudadanos y mencionó medidas locales de alivio como la eximición del ABL para 84.000 jubilados con hasta tres haberes mínimos y una propiedad. "Mi deseo es que al Gobierno Nacional le vaya bien, porque si al Gobierno Nacional le va bien, a la ciudad le va bien", señaló, recordando que la Ciudad genera el 21% del PBI nacional.
Por último, defendió el megaoperativo de seguridad realizado en los últimos días en las villas porteñas, al que llamó "Operativo Tormenta Negra", como parte de una política sostenida y no como una acción aislada.

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