Una decisión que generó polémica en el Gran Buenos Aires: el intendente de Hurlingham, Damián Selci, concesionó el único polideportivo municipal del distrito al club Barracas Central, cuyo presidente es Matías Tapia, hijo del titular de la AFA Claudio 'Chiqui' Tapia.
El convenio, firmado el 13 de febrero en una reunión reservada ante escribano público, establece un canon de $17 millones anuales por el uso exclusivo de las ocho canchas del predio municipal. La concesión es por un año prorrogable por otro período igual.
La operación se mantuvo en absoluto hermetismo durante más de dos meses. Recién este martes, 70 días después de la firma, Selci envió el acuerdo al Concejo Deliberante para su tratamiento. Sin embargo, Barracas Central ya comenzó obras en el predio, incluyendo un paredón perimetral en la zona concesionada.
'Toda esta maniobra se hizo entre gallos y medianoche. Típico de los nefastos códigos de lo peor del fútbol', señaló uno de los concejales peronistas que rechaza esta decisión de La Cámpora, calificándola como una 'privatización menemista de los '90'.
El polideportivo municipal de Hurlingham ocupa 180.000 metros cuadrados en forma triangular, de los cuales las canchas concesionadas representan unos 70.000 m2. Para un municipio de apenas 35 km2 y 180.000 habitantes, estas eran las únicas canchas de acceso público gratuito.
Los números del contrato generan suspicacias entre los vecinos. Si las canchas se usaran ocho horas diarias de lunes a viernes, el club estaría pagando $12.000 por hora. En contraste, cualquier vecino que quiera armar un partido debe abonar $250.000 por una cancha de fútbol 11.
'Este lugar cambió de dueños, bien lejos de los vecinos que somos los verdaderos propietarios', se quejó Norma, una vecina de la zona ubicada a diez cuadras del Acceso Oeste. 'Antes estuvieron los pibes de River que, aunque sea, hicieron un montón de obras en el lugar. Ahora, por la ventana, meten a otro club'.
La decisión del intendente camporista deja a los 180.000 habitantes de Hurlingham con solo dos canchas privadas disponibles: las del Deportivo Hurlingham y Retiro. Las instalaciones del polideportivo, construidas con fondos públicos, quedan ahora de uso exclusivo para las divisiones inferiores de un club porteño con sede en la Comuna 4 de la Ciudad de Buenos Aires.
El caso cobra particular relevancia considerando que Claudio Tapia fue procesado recientemente por la Justicia en una causa que investiga la apropiación indebida de aportes jubilatorios de casi 500 empleados de la AFA.

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