El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, salió con los tapones de punta a responder las críticas del Gobierno nacional sobre el peso de las tasas municipales en la economía. En una defensa cargada de números oficiales, el jefe comunal del norte del conurbano puso el foco en la desproporción entre lo que recauda Nación y lo que efectivamente invierte en el territorio.
El eje del cruce estuvo en el impuesto a los combustibles. Desde Casa Rosada apuntaron contra la tasa municipal del 1%, pero Sujarchuk no se quedó callado: 'El Gobierno señala el 1% de la tasa municipal en los combustibles, pero el 89% de los impuestos de la nafta se los lleva Nación. Con ese 1% nosotros mantenemos 277 km² de caminos. ¿Qué hace Nación con su 89%? No arregla ni una ruta'.
Durante la apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Escobar, el intendente desplegó una batería de datos que evidencian la diferencia entre los aumentos nacionales y locales. Mientras las tasas municipales crecieron por debajo de la inflación, los impuestos nacionales se dispararon: 1.326% en combustibles desde diciembre de 2023, 1.236% en transporte, 766% en gas y 597% en electricidad, según mediciones de la UBA y CONICET.
La defensa de Sujarchuk incluyó el impacto social que atraviesan los municipios del conurbano. En Escobar, las internaciones en el sistema municipal de salud aumentaron un 33% en dos años, en parte por vecinos que perdieron cobertura privada. También creció la demanda de asistencia social y la participación en espacios públicos, con más chicos en polideportivos y más vecinos en talleres municipales.
El planteo del intendente peronista tocó una fibra sensible del federalismo fiscal argentino. Recordó que aproximadamente el 80% de los tributos queda en manos de la Nación, el 16% en las provincias y apenas el 4% en los municipios. Desde esa desproporción, cuestionó la falta de obra pública nacional y mencionó proyectos paralizados en su distrito: las obras de agua y cloacas y la maternidad del Hospital del Bicentenario de Garín.
'El problema es que la plata no alcanza. Con las tasas cubrimos el abandono', sintetizó Sujarchuk en una frase que resume la tensión entre Nación y municipios. El mensaje fue claro: mientras el Gobierno nacional critica las tasas locales, los intendentes del conurbano sostienen servicios esenciales con recursos cada vez más escasos.
'Mientras tratan de desviar la atención, nosotros seguimos acá, con menos recursos pero la misma responsabilidad', concluyó el jefe comunal, en una definición que refleja el clima de confrontación entre el oficialismo nacional y los intendentes del Gran Buenos Aires, especialmente los del peronismo que deben gestionar el impacto social de las políticas de ajuste.

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