Una ceremonia cargada de emoción se vivió ayer en el Centro Hirsch de San Miguel, donde se instaló el primer umbral de memoria (Stolperschwelle) del Holocausto en una institución judía argentina. La obra del artista alemán Gunter Demnig busca recordar a las víctimas del nazismo en los lugares donde vivieron o fueron perseguidas.
Entre los presentes se encontraba Ruth Marshall, una mujer de 93 años nacida en Viena en 1931, quien sobrevivió al Holocausto y compartió su desgarrador testimonio. Con bastón y ojos claros, Ruth recordó cómo las "botas nazis retumbaban en las calles de Viena" y pisotearon su infancia tras la anexión de Austria el 13 de marzo de 1939.
El reconocimiento fue otorgado a la Asociación Filantrópica Israelita por su rol histórico en la asistencia a más de 12.000 personas que llegaron al país huyendo del nazismo. El Centro Hirsch, fundado en 1933 en plena escalada del régimen nazi, se convierte así en testimonio material de una red de contención que salvó vidas.
Ruth Marshall relató cómo su familia vivía una vida normal en Viena hasta que todo cambió. Su padre, doctor en Derecho, perdió su empleo como asesor jurídico de la ciudad. Su madre fue obligada a vender su negocio de cocinas a un precio impuesto por los nazis. Ruth fue expulsada de la escuela pública y debió asistir a una institución exclusiva para niños judíos.
La persecución se intensificó rápidamente. En septiembre de 1939, el padre de Ruth escapó ilegalmente a Francia. Seis semanas después se produjo el pogromo conocido como la "Noche de los Cristales Rotos". En casa, el miedo era la única certeza, y palabras como "Gestapo" y "Dachau" se convirtieron en sinónimo de horror.
Ruth llegó a Argentina en 1939 tras reunirse con su familia en Francia. Durante la ceremonia, recordó con emoción el verano de 1941 cuando participó de una colonia de vacaciones en la quinta de San Miguel: "Fue un verano inolvidable para mí", explicó, mencionando los enormes pinos que aún permanecen en el fondo del predio.
El proyecto de Gunter Demnig suma más de 120.000 intervenciones en Europa y busca mantener viva la memoria del Holocausto. Diana Wang, miembro del Museo del Holocausto, destacó la importancia del Centro Hirsch: "Los judíos alemanes hallaron en este espacio un nido caliente donde compartían su cultura".
La ceremonia incluyó el descubrimiento del umbral, la colocación de flores blancas y el encendido de una vela conmemorativa. Entre las historias rescatadas por la institución también está la de Juan Breitbart, quien huyó de Alemania en 1938 y solía decir que su madre "lo dio a luz por segunda vez" al salvarle la vida.

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