William “Bill” Bengen, asesor financiero y creador de la regla del 4%, sostiene que la inflación es el “mayor enemigo” de los jubilados. En declaraciones a CNBC, explicó que el aumento de precios puede reducir el poder adquisitivo de los ahorros y complicar la planificación financiera durante el retiro.
Bengen desarrolló su investigación a comienzos de la década de 1990, cuando buscaba responder cuánto dinero podían retirar sus clientes durante la jubilación sin agotar sus ahorros demasiado pronto. En octubre de 1994, publicó sus conclusiones en el Journal of Financial Planning, un trabajo que dio origen a la regla del 4%.
El método original propone retirar el 4% del capital acumulado durante el primer año de jubilación y ajustar esa suma en los años siguientes de acuerdo con la inflación. No implica extraer el 4% del saldo de la cartera cada año, sino mantener el poder adquisitivo de un monto inicial.
El problema aparece cuando la inflación elevada obliga a aumentar los retiros nominales para sostener el mismo nivel de vida, incluso cuando las inversiones no generan rendimientos suficientes. En ese escenario, los ahorros pierden capacidad de compra y la cartera puede agotarse antes de lo previsto.
Bengen advierte que el riesgo se complica si la inflación elevada coincide con una caída de los mercados bursátiles al comienzo de la jubilación. Retirar dinero de una cartera cuyo valor disminuyó puede dificultar su recuperación posterior.
En Estados Unidos, una encuesta del Nationwide Retirement Institute, realizada en junio de 2025, indicó que el 63% de los jubilados consultados temía que los aranceles impulsaran la inflación por encima de los ajustes aplicados a sus prestaciones. Según datos oficiales citados por CNBC, el índice de precios al consumidor registró un aumento interanual del 2,7% en julio de ese año.
En su investigación inicial, Bengen identificó una tasa máxima histórica cercana al 4,15% para el primer año, bajo supuestos como una cartera compuesta por 60% de acciones y 40% de bonos, un horizonte de 30 años y un rebalanceo anual. Con nuevos cálculos, elevó esa referencia al 4,7%, una tasa que denominó Universal Safemax.
El especialista subraya que no existe una única estrategia adecuada para todas las personas. La decisión debe considerar los ingresos disponibles, los impuestos, la distribución de las inversiones, la expectativa de vida y la intención de dejar una herencia.
Frente al riesgo inflacionario, Bengen recomienda actuar con rapidez si los precios comienzan a subir de manera significativa. Para muchos jubilados, esto puede implicar revisar el presupuesto y reducir gastos para evitar que los retiros deterioren demasiado el patrimonio.
Aunque el análisis se centra en Estados Unidos, la advertencia resulta útil para jubilados e inversores de CABA y el Gran Buenos Aires, donde la inflación sigue siendo una preocupación.
Con información de: Clarín, sobre la advertencia de William Bengen.

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