La inflación argentina mostró señales de desaceleración en la última semana de mayo, según los relevamientos de las principales consultoras privadas. Los datos confirman las expectativas del ministro de Economía Luis Caputo, quien anticipó que el índice de mayo se ubicará por debajo del 2,6% registrado en abril.
La consultora LCG informó que los precios de alimentos y bebidas subieron apenas un 0,1% en la cuarta semana de mayo, marcando un cambio de tendencia respecto a las semanas previas. El informe, elaborado al 28 de mayo, mostró que la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas descendió a 2,5%, una baja de 0,2 puntos porcentuales.
En el desglose semanal, las bebidas e infusiones para consumir en el hogar registraron una suba de 2,5%, mientras que las carnes aumentaron 0,9%. Por el contrario, los panificados, cereales y pastas cayeron 3,1% y las frutas retrocedieron 1,7%. La incidencia de los aumentos se concentró principalmente en bebidas y carnes, aunque la baja de panificados compensó parcialmente esas subas.
Por su parte, Analytica reportó una variación semanal de alimentos y bebidas del 0,3% en la cuarta semana de mayo, con un promedio de cuatro semanas también del 2,5%. Para el nivel general de precios, la consultora proyectó una suba mensual del 2,5% durante mayo, lo que implicaría una desaceleración de apenas 0,1 puntos porcentuales frente a abril.
En el análisis por rubros de Analytica, las verduras encabezaron los incrementos con un 12,7% mensual, seguidas por lácteos con 3,0%. Los aumentos más bajos se observaron en otros alimentos con 1,6% mensual y en carnes con 1,0%. Además, se identificó una baja de 4,9% en frutas durante el mes.
EconViews presentó un panorama aún más moderado, con una suba de solo 0,1% en la cuarta semana de mayo para alimentos y bebidas. Según esta consultora, la verdulería mostró una baja semanal de 1,4%, mientras que las carnes subieron 0,9%. EconViews ubicó el alza de precios en alimentos y bebidas en 2,1% para el cierre mensual de mayo.
La convergencia de los datos de las consultoras privadas reflejó una tendencia de desaceleración en el último tramo de mayo, en línea con las expectativas oficiales del equipo económico. Esta moderación respondió, en parte, a la caída de algunos productos frescos y a la menor presión en los precios de carnes y panificados.
Para los vecinos de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, esta desaceleración inflacionaria representa un alivio en el poder adquisitivo, especialmente considerando que los alimentos representan una porción significativa del gasto familiar. La moderación en productos básicos como panificados y frutas impacta directamente en el presupuesto de las familias del AMBA.
Comentarios