La inflación en el Gran Buenos Aires registró una baja significativa en abril al ubicarse en 2,4%, según un adelanto de la consultora C&T que lidera los economistas María Castiglioni y Camilo Tiscornia. Esta cifra representa un punto menos que el 3,4% que el Indec había informado para marzo tanto a nivel nacional como regional.
Se trata de la primera reducción de la tasa de inflación mensual respecto del mes precedente desde mayo de 2025, cuando la variación del Índice de Precios al Consumidor fue del 1,5%. Con esta desaceleración, la inflación interanual bajaría de 32,6% a 32,1% en el área metropolitana.
Uno de los factores clave en la moderación inflacionaria fue el fin del pico educativo que tradicionalmente se registra en marzo. Mientras que el Indec había medido un incremento del 12% en ese rubro durante marzo, para abril la consultora estima una suba más moderada cercana al 5%.
El rubro Alimentos y bebidas, que tiene la mayor ponderación en la canasta, también contribuyó a la desaceleración. Después de dos meses con incrementos superiores al 3%, el relevamiento de C&T muestra un alza cercana al 1% en abril. La carne fue determinante al aumentar solo un 2%, el menor ritmo desde septiembre pasado, mientras que se registraron bajas en frutas y verduras.
Los servicios públicos colaboraron con la moderación inflacionaria, especialmente por menores subas en gas y electricidad, lo que contuvo al rubro vivienda. Sin embargo, el transporte volvió a subir en torno al 4% con gran influencia de los combustibles, reflejando el alza del precio internacional del petróleo, aunque gran parte se debió al arrastre de marzo.
Entre los rubros que aumentaron por encima del promedio se destaca Indumentaria, aunque se trata de un efecto estacional habitual en marzo y abril por el cambio de temporada. También se registraron incrementos en artículos de tocador dentro de bienes y servicios varios.
En la reciente ExpoEFI 2026, el presidente Javier Milei celebró los avances en estabilización. "Esto no lo viste, no pasó nunca en los últimos 123 años", afirmó, explicando que la estabilización es una "condición necesaria" para el crecimiento. El mandatario planteó que con equilibrio fiscal, desregulación y apertura, la economía argentina "empieza a crecer de manera sostenida".
Un factor que podría alterar la desaceleración inflacionaria en mayo es la continuidad del efecto de la Guerra en Medio Oriente sobre el precio del petróleo, sumado a la decisión del Gobierno de actualizar el impuesto a los combustibles. Esta conjunción podría empujar el litro de nafta por encima de los $2.000 por primera vez, dependiendo de si las petroleras absorben el nuevo componente impositivo o lo trasladan al consumidor.

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