Después de 10 meses consecutivos sin descensos, la inflación finalmente habría cedido en abril de 2026, marcando el primer retroceso desde mayo del año pasado. Según estimaciones de consultoras especializadas, los precios generales habrían subido 2,4% mensual, un punto porcentual por debajo del 3,4% de marzo.
El descenso estaría anclado en la estabilidad del peso frente al dólar y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Sin embargo, persiste un fenómeno que complicó históricamente a la economía argentina: la indexación de tarifas, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las consultoras Equilibra de Martín Rapetti y C&T Asesores Económicos de Camilo Tiscornia coincidieron en la estimación del 2,4%. Por su parte, EcoGo de Marina Dal Poggetto proyectó un 2,5%, mientras que Econviews de Miguel Kiguel observó un 2,6%. Daniel Artana, economista jefe de Fiel, confirmó que "se rompería la tendencia del primer trimestre".
Durante abril, los combustibles fueron uno de los rubros que más impulsaron el Índice de Precios al Consumidor. Aunque hubo un congelamiento de precios que vence el 15 de mayo, el impacto de la guerra en Medio Oriente se distribuyó durante marzo con aumentos diarios que, por la metodología del Indec, impactan al mes siguiente.
Equilibra calculó que la nafta se movió un 9,1% promedio y EcoGo estimó que los combustibles treparon 10,4%, llevando la inflación de precios regulados al 4,7%. El petróleo cerró la semana en torno a los 110 dólares por barril, con un promedio de abril de US$ 102.
En el mercado local se negoció a US$ 90 el de Neuquén y US$ 86 el de Chubut, según datos del ex secretario de Energía Daniel Montamat. Esta brecha sugiere que harán falta nuevos ajustes o una extensión del congelamiento.
Para mayo, el efecto de los combustibles se elimina estadísticamente, pero continúa el impacto de las tarifas indexadas en AMBA. Los boletos de colectivos en Ciudad y Provincia de Buenos Aires tienen un aumento de 5,4% este mes, dos puntos por encima de la inflación de marzo, para mantener el valor real y reducir los subsidios que pagan los gobiernos de Jorge Macri y Axel Kicillof.
Las facturas de luz y gas están determinadas por múltiples factores, pero dos componentes clave -transporte y distribución- se actualizan mensualmente por contratos que duran hasta 2030. Esta indexación hace que la inflación pasada incida permanentemente en la evolución futura de los precios.
A medida que la inflación baje y se acerque al "0 coma algo" prometido por el presidente Javier Milei para agosto, el impacto de esta indexación será cada vez menor, aunque continuará siendo un factor de presión alcista en el área metropolitana.

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