El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de mayo fue del 2,1%, pero con la versión actualizada del Índice de Precios al Consumidor que el gobierno de Javier Milei postergó indefinidamente, ese porcentaje habría resultado más alto.
Según estimaciones de las consultoras Equilibra y LCG, la inflación de mayo habría sido del 2,3% con la nueva metodología que otorga mayor peso a servicios públicos y transporte. Esta diferencia se acumula: mientras el Indec muestra una suba del 14,7% en los primeros cinco meses del año, las estimaciones con la canasta actualizada elevan esa cifra a entre 15,6% y 16%.
La actualización del índice había sido anunciada por el Gobierno pero se suspendió en febrero, cuando se difundieron los datos de enero. Esta decisión motivó la renuncia de Marco Lavagna, entonces director del organismo estadístico, quien había impulsado la modernización del sistema de medición.
"Si midiéramos el IPC con la canasta actualizada de la Encuesta de Gastos de los Hogares 2017/18, la inflación de mayo habría sido 2,3% en lugar del 2,1% oficial", indicaron desde Equilibra. La consultora LCG coincidió con esta estimación, explicando que "corrigiendo por la estructura de la canasta que surge de la ENGHo 2017/18, la inflación minorista habría sido 2,3% en mayo".
La actualización postergada implicaba reemplazar la canasta de consumo basada en el relevamiento de 2004 por una construida a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares del 2017-2018. El cambio no suponía una nueva medición desde cero, sino incorporar una fotografía más actualizada de los hábitos de consumo argentinos.
Las modificaciones más relevantes afectaban la ponderación de varios rubros. El rubro "Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles" habría pasado de representar el 9,4% de la canasta al 14,5%. Transporte habría escalado del 11% al 14,3%, con mayor peso de combustibles y boletos. Comunicaciones también habría crecido, del 2,8% al 5,1%. En contrapartida, "Alimentos y Bebidas" habría reducido su participación del 26,9% al 22,7%.
La razón por la que la canasta actualizada arroja una inflación más alta tiene una explicación directa: los rubros que habrían ganado peso fueron precisamente los que más subieron en mayo. Los precios regulados avanzaron 2,4% en el mes, con combustibles, electricidad y agua entre los principales impulsores. La división Comunicación encabezó los aumentos con un 3,4% mensual.
Esta dinámica explica la brecha entre ambas mediciones. Al asignarle mayor protagonismo a los servicios dentro de la canasta, el índice captura con más intensidad los aumentos que se registraron en esos rubros durante mayo. Para los analistas, lo que subraya el impacto es haber mantenido la canasta desactualizada durante los primeros cinco meses del año, con una diferencia acumulada que oscila entre 0,9 y 1,3 puntos porcentuales.

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